• Caracas (Venezuela)

Oscar Hernández Bernalette

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Oscar Hernández Bernalette

El dilema migratorio en Venezuela

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Miles de personas en el mundo están emigrando mientras usted lee este artículo. Muchos desde Venezuela. Para una nación, para los padres, los amigos, para el futuro del país es una tragedia. Lamentablemente, nuestra condición de receptores de emigrantes se reinvierte y muchos de los que  se plantean hoy la opción de irse pertenecen a las familias que emigraron a Venezuela. Esto es  consecuencia  de la coyuntura y la crisis de principios de este milenio. No es un tema fácil para una nación ver a muchos de sus hijos partir.

Hablamos de más de 1,2 millones de personas que se han ido entre los años 2000 y 2014. Para un país joven como Venezuela es un golpe bajo, especialmente porque 90% de los que emigran son personas que se  van con un título universitario. La inversión, tanto pública como privada, de este capital humano es invalorable.

Es escalofriante ver que en embajadas y en el propio Ministerio de Relaciones Exteriores desde la madrugada hay largas colas de personas que van a legalizar sus documentos; las embajadas, abarrotadas: la portuguesa, la italiana, la española, la chilena, la colombiana, la norteamericana; gente buscando visas o tratando de recuperar las nacionalidades originarias de sus padres. Multitud que está buscando las posibilidades legales para irse de su país. De todas las razas, credos y tendencias políticas.

Venezuela comenzó a formar parte de las estadísticas migratorias, que alcanza la cifra de 3% de la población mundial. La nuestra es 4% de la población, aproximadamente. El Estado tiene que preocuparse y ocuparse por los contingentes en el exterior. Uno solo ejemplo. No es ético que en Florida, lugar donde viven más venezolanos en el exterior, no tengan un consulado, o sea, el apoyo obligatorio del Estado. La situación con las líneas aéreas revierte el contacto familiar y con el país.

En Venezuela recuperaremos la sindéresis, pero que difícil recuperar nuestro capital humano que se va.