• Caracas (Venezuela)

Oscar Hernández Bernalette

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Oscar Hernández Bernalette

Y dale con Estados Unidos

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Después del encuentro entre Jaua y Kerry se llegó a pensar que se le bajaría el tono a la diplomacia de micrófono en las relaciones con Washington. Nos asaltó la duda y nos preguntamos cuánto duraría la diplomacia venezolana antes de volver a usar a Estados Unidos como comodín de su política interna.

La luna de miel duró poco, cuando necesitamos encubrir nuestras propias deficiencias y violaciones de los derechos humanos se arremeta contra el imperio, porque al fin y al cabo no pasa nada pero sí se hace mucha bulla. Peleamos contra Goliat, lo insultamos, lo amenazamos y nos quedamos tranquilos un buen tiempo hasta que se envían nuevas señales reconciliatorias. Llevamos años con ese guion.

Si bien es cierto que la reciprocidad es la joya de la corona de la diplomacia y Venezuela está en su derecho de hacer su propia lista de “indeseables”, de pedir que los gringos entren con visa en Venezuela y la embajada reduzca su número de funcionarios, es un retroceso que perjudica más a los venezolanos que a los estadounidenses.

No olvidemos que Estados Unidos nos compra la mayor parte de nuestro petróleo, nuestras principales importaciones vienen de ese país, el segundo idioma que más se habla en Venezuela es el que ellos hablan, donde más venezolanos viven fuera de Venezuela es en Estados Unidos, adonde más viajan los venezolanos al exterior es precisamente al imperio. Nuestros doble nacionalizados de hoy muchos son de ese país. Sus líneas aéreas vuelan más a Venezuela que las de ninguna otra nación. La mayor cantidad de extranjeros en grandes ligas después de República Dominicana son de Venezuela. Vemos su televisión, su cine y comemos en abundancia su única contribución a la gastronomía mundial, las hamburguesas, que si no las inventaron sí industrializaron su consumo masivo.

Quiero resaltar que son más las cosas que nos unen que las que nos separan, y ya es tiempo de que reconozcamos que la mayoría de los problemas de esta patria nos los hemos creado nosotros, y no por culpa de otros.