• Caracas (Venezuela)

Oscar Hernández Bernalette

Al instante

La clase media sobrevive

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No hay duda de que la clase media es el sector más golpeado durante estos años de desaciertos políticos y económicos. Su movilidad es hacia abajo. El gobierno, goteó los millones dólares que le entraron a la nación a los sectores populares pero no está interesado en que ello contribuya a la movilidad hacia arriba. No han estado interesados en fortalecer la clase media. Lo dijo un ministro: “No es que vamos a sacar a la gente de la pobreza para llevarla a la clase media y sean escuálidas”, frase que independientemente del contexto resume una visión política. Con pobreza el proyecto tiene más opción.

Por el contrario, la clase media es el ejemplo en la búsqueda de un equilibrio en las sociedades modernas. El mundo será más justo y equilibrado en la medida en que las políticas públicas busquen como centro de sus estrategias la de promover la consolidación de grandes sectores medios de la población y que sean efectivamente la mayoría. 

Una visión política justa debe centrar su vocación en el desarrollo y consolidación de la clase media como protagonista del equilibrio social. Por ejemplo, el esfuerzo de Brasil que logró incorporar a más de 17 millones de pobres a los estratos medios de la población fue un avance extraordinario y una muestra de que ese es el camino.

Mientras que en países como Venezuela o Argentina, reconocidos por haber contado en el pasado con sólidas clases medias, hoy nos encontramos con un panorama en donde se empuja a los sectores medios hacia la pobreza. ¿Ello por qué?

Los estratos medios de la población son menos manipulables y son cada vez más difíciles de convencer en las contiendas demagógicas electorales. Las clase media tienen una arrogancia difícil de moldear y su capacidad de transigir ante la injusticia, la corrupción y la sumisión ante el poder es cada vez más evidente. El potencial electoral sigue entre los pobres, por ello se trata de controlar para evitar que se revelen y piensen con libertad.