• Caracas (Venezuela)

Oscar Collazos

Al instante

Oscar Collazos

El ladrón de libros

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El robo de un ejemplar de la primera edición de Cien años de soledad de una vitrina de la FilBo, donde se exhibían otras ediciones y traducciones de la novela a decenas de idiomas, cierra con broche garciamarquiano las celebraciones dedicadas a Macondo.

El ejemplar de coleccionista, dedicado por el autor al librero Álvaro Castillo, no tiene en apariencia un valor comercial. Una de las razones, de poco peso, para descartar ese valor es que se trata de un libro dedicado. Pero resulta que no, que ese sería un valor añadido a la pieza en un mercado sofisticado de coleccionistas.

Si se tratara de un mandado hecho por un caprichoso coleccionista a un ladronzuelo de feria, el caso tendría altos vuelos literarios. Alguien, más por pasión hacia los libros que por interés comercial, se habría metido entre ceja y ceja la idea de tener ese ejemplar. 

Un ladrón de libros no es un ladrón cualquiera. Es alguien poseído por una pasión incontrolable hacia los libros, capaz incluso de matar para hacerse con la pieza codiciada. Si se tratara de un caso colombiano de ladrón de libros por amor y pasión, estaríamos ante una deliciosa paradoja: en los momentos en que la pasión por los libros ha decaído, alguien la hace florecer en una modesta república suramericana.

Un coleccionista quiere tener el libro de otro coleccionista, dedicado por el autor. Este detalle justificaría estéticamente el robo. No es lo mismo robar un banco que robar un libro. Los vulgares asaltantes buscan un beneficio económico; el ladrón de libros, la satisfacción de un raro placer íntimo.

Lo peor que pudo haber pasado con el ejemplar firmado de Cien años de soledad es que el ladrón haya pensado en el valor y ahora ande encartado con el posible comprador.

Sé que el robo de un ejemplar de la primera edición de Cien años de Soledad es un asunto de policía. Para mí, simbólicamente, es un tema perdido de la literatura.