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Gabriela Domenzain

Los republicanos y la reforma migratoria

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Después de perder las elecciones presidenciales de 2012, los republicanos dieron un gran show y publicaron un reporte detallando los errores que cometieron durante la campaña, y las cosas que deben hacer para conseguir un resultado diferente en el futuro. 

En este mea culpa, los republicanos dijeron que debían adoptar y defender una reforma migratoria integral y que la postura del Partido Republicano sobre inmigración determinaría su habilidad de apelar a la comunidad hispana. 

Un año después, están tratando de distanciarse de sus hallazgos y sus propios consejos. Es obvio que los republicanos no aprendieron su lección y que están tratando de vernos la cara de tontos. 

En los últimos meses, el Partido Republicano ha sacado historia tras historia sobre la cantidad de personal hispano que han contratado alrededor del país. Están usando esto como evidencia de sus “esfuerzos” y su progreso con la comunidad latina. Qué bueno que estén contratando personal, pero ¿acaso más personal va a marcar la diferencia cuando están comunicando una agenda que está fuera de sintonía con las necesidades de nuestra comunidad?

El problema del Partido Republicano, como el mismo reporte explica, es su actitud, sus comentarios y sus políticas. De muchas maneras, los republicanos no representan el bienestar de la comunidad hispana; están bloqueando una reforma migratoria; se rehúsan a apoyar un incremento al salario mínimo, casi 25% de los trabajadores afectados por este incremento son hispanos; y siguen haciendo más difícil que los latinos voten en las elecciones. 

Los republicanos creen que siempre y cuando tengan a un organizador en la comunidad que nos endulce el oído es suficiente. Pero están equivocados. Hace unos meses los republicanos en la Cámara Baja presentaron sus principios para una reforma migratoria, y les dimos la bienvenida como un buen primer paso. 

Una semana después el presidente de la Cámara Baja, John Boehner, estaba ya dando excusas sobre por qué no se podría pasar una reforma migratoria este año. Su argumento no es nada más que otra excusa barata para no actuar. Los republicanos dejaron claro que no tocarán la reforma migratoria porque creen que puede lastimarlos políticamente. 

Como si eso no fuera suficiente, tan sólo la semana pasada los republicanos votaron a favor del Enforce Act, el cual podría desmantelar el programa de Acción Diferida que la administración del presidente Obama implementó en 2012 y que está dando amparo de la deportación a los jóvenes soñadores.

Para los republicanos, no es suficiente bloquear tan necesaria reforma migratoria, encima de todo siguen votando por legislaciones que perjudicarían a la comunidad inmigrante. Y los pocos líderes republicanos hispanos que han tratado de hacer algo al respecto de la reforma migratoria, se han dado contra la pared ya que el liderazgo republicano no está interesado en tocar el tema. 

El Partido Republicano va de mal en peor y su cinismo no tiene límite. Los latinos no somos tontos y sabemos cuándo nos están tratando de ver la cara. Es hora de pasarle la factura al Partido Republicano. 

Los republicanos no han cambiado. Un año después de que presentaron este reporte, queda claro que siguen siendo el mismo viejo partido con prioridades y políticas equivocadas, y no hay cantidad de personal que cambie ese hecho o que pueda ayudarlos a ganarse la confianza ni el apoyo de la comunidad hispana.