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Guillermo Vargas

¿Se puede producir buen vino en el trópico?

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Se dice que la franja “ideal” para cultivar la vid de vino está entre los 30 y los 50 grados de latitud norte y sur, lo que es una demarcación genérica orientativa y no totalmente válida. De hecho, hay numerosos sitios de baja latitud en el trópico donde la viticultura para vino ha sido exitosa debido principalmente a que los viñedos se cultivan en zonas de mediana a elevada altitud, donde las temperaturas no son demasiado altas.

Pensamos erróneamente que los buenos viñedos en el mundo están solo en Europa y en el Sur de América, donde hace frío. Pero no es así. La realidad es que la vid se cultiva en los cinco continentes y que tanto en Europa como en el Sur de América no hace frio todo el año.

La vid –Vitis vinífera L– es una especie que requiere calor para desarrollar su ciclo productivo que en clima de cuatro estaciones ocurre en la época cálida del año, desde mediados de primavera con la brotación de la planta hasta mediados de otoño con la caída de las hojas. La maduración ocurre a final del verano, con días cálidos y noches frescas, condiciones encontradas en el trópico en zonas de mediana altitud, hallazgo que impulsó el cultivo de la vid en los últimos cincuenta años produciéndose vinos de buena calidad en países como Venezuela, Colombia, norte de Brasil , Ecuador, norte de Perú, sur de India y Tailandia, localizados entre quince grados de latitud norte y quince grados de latitud sur.

En estas condiciones tropicales la temperatura siempre está sobre los 10 °C, por lo que la vid presenta un crecimiento continuo y se obtienen dos y tres vendimias al año. En consecuencia, la poda de la planta es la labor con la cual finaliza el ciclo de producción y se promueve la iniciación de uno nuevo, pudiéndose además escoger la época de maduración y vendimia más apropiada, en los meses de mejores condiciones climáticas, para favorecer la obtención de la mayor calidad posible.

Además, se cuenta con cepas de alta calidad seleccionadas en las diversas evaluaciones realizadas en el trópico. Destacan las españolas Tempranillo, Garnacha (Grenache), Monastrell (Mourvedre) y Macabeo; las francesas Syrah, Petit Verdot, Sauvignon, Chenin Blanc, Malvoisie y Muscat D’PetitGrains, y las italianas Malvasía Istria y Moscato Bianco, la mayoría de las cuales se cultivan en los viñedos venezolanos de Lara y Zulia.