• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Julio Bolívar

Un prólogo de Montejo

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Usualmente ocurre que un poeta escribe sobre otro poeta por sus afinidades temáticas o entonaciones parecidas. Música de fondo con distintas composiciones y arreglos nuevos. Puede que en el otro reconozca algo de su diversa paternidad. Sus influencias. Sin angustias ni reclamos. Sin desprecio ni borradura.

Leo el prólogo que escribió Eugenio Montejo a una selección de poemas de Vicente Gerbasi para la prestigiosa y límpida editorial española Pre-textos.

Montejo nos ayuda a ver, en este texto, cómo Gerbasi fue lentamente recogiendo la sobreabundancia expresiva, su abigarramiento romántico y logra un acento personal que lo hará único e influyente. La sencillez y el efecto que logra Gerbasi lo convierten en uno de los padres de la poesía venezolana de casi todo el siglo XX. Detectar las influencias en el poeta de Canoabo es el aporte de Montejo en este prólogo, las influencias castellanas, las formas iniciales y, sin embargo, mantener a lo largo de su obra una unidad, puede ser el logro de Gerbasi, mostrado por Montejo cuando comparte la cita de Casiano Ricardo de que en poesía siempre “lo afectivo es lo efectivo”.

El trópico tiene la fuerza indeleble de las imágenes que nos definen como seres de un lugar y una luz. Gerbasi logra, como afirma Montejo mirar este paisaje  como si volara sobre él. La búsqueda mítica del paisaje, la fluidez con que lo nombra y la melancolía que lo baña conectan a Montejo con el lenguaje sencillo de gerbasi. En el juicio de Montejo el poeta de Canoabo “regresa una y otra vez a los mismos motivos, tratando de enriquecerlos desde ángulos inéditos”.  Pareciera un plan discreto y elegante el que plantea la poesía de Gerbasi; el poeta no cierra la experiencia vivida ni sus imágenes, al “contrario, de modo reiterado tiende a centrarse en sus iniciales visiones… en un juego polimórfico que busca poner en relación a cada instante las distintas voces de sus poemas”. Describir aguzadamente el proceso de crecimiento del poeta ya ido, hace de Montejo un observador con potencias silenciosas sobre la poesía y sus poetas. No es un impresionista que solo describe, sus juicios críticos, previamente, han estudiado lo escrito antes sobre Vicente Gerbasi, desde sus orígenes en el Grupo Viernes, cuando en su forma buscaba sus antecesores en la lengua castellana de fray Luis de León y San Juan de la Cruz, hasta sus grandes poemas modernos “sin abjurar” de sus poemas anteriores, creando un ámbito mítico de la melancolía. Montejo descubre en la obra de Gerbasi lo que él llama una “alianza entre magia verbal y la inocencia” frente al racionalismo. Un poeta siempre deslumbrado ante el mundo.

Prólogo que se pasea generosamente sobre las variaciones y miradas de un poeta sobre sus propios poemas, texto que retrata la necesidad expresiva de un antecesor del propio Montejo y, tal vez, de muchos poetas antecesores y predecesores de la contemporaneidad en la literatura venezolana. Este 5 de junio pasado se cumplieron 6 años de la muerte del poeta de Terredad. Agradecemos este prólogo y esta selección de poemas sobre unos de los poetas tutelares de la poesía en español, uno de los más influyentes.