• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Richard Blanco

Le pregunté, y este diciembre no podrá hacer la mejor hallaca

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Mi mamá tiene 89 años, ha vivido y vive en la parroquia La Pastora, como ustedes saben es un sector populoso de Caracas, no les voy a llevar cuentos, porque en definitiva sería una gran estupidez de mi parte. Pero decidí conversar con ella para ver cómo iban los preparativos de los sabrosos bollos y hallacas que tradicionalmente ella, con el grupo familiar, realizamos para las fiestas decembrinas.

Sé además que Hilda, mi madre, es para este relato igual que las madres de todos ustedes, mis queridos lectores, y de todas las madres de Venezuela, una mujer luchadora, responsable y que, para el caso que les narro, de las que mejores guisos para las hallacas hace.

Me gusta recordar cómo se hacían las cosas hace pocos años y lamentablemente cómo ha decaído en estos últimos 16 años de esta “revolución bonita”. Por ejemplo, si usted visitaba cualquier mercado libre en Caracas, desde agosto pa’lante, ya se conseguían los productos necesarios para ese exquisito banquete que no puede faltar en la mesa de cualquier venezolano.

Solamente imagínense por un instante hace 16 años el abastecimiento total, aunque debo confesar que algunas veces las amas de casa pegaban un brinco por varios precios exagerados, seguramente por uno que otro comerciante inescrupuloso que violentaba el valor sugerido, pero, repito, háganse una pequeña imaginación, para el año 1998 entre los meses de agosto y diciembre, en los mercados de Quinta Crespo, La Pastora, Guaicapuro, el Cementerio, Catia, Chacao, o simplemente ferias que se colocaban en diferentes sectores de la ciudad, había de todo, aceitunas, alcaparras, onoto, tocino, cochino, pasas, gallina, pollo, carne, hojas de plátano, turrón, pan de jamón, uvas, ponche, perniles, nueces, arbolitos, luces y los estrenos pa’ los chamos, por cierto, estrenos que nunca faltan, porque si algo tiene el venezolano es que los 24 y 31 buscan y rebuscan para comprarles sus “pintas” a sus hijos, incluso, me darán la razón mis lectores de un poquito más edad, esos estrenos de diciembre se guardaban por todo el año para eventos especiales.

Incluso, recordarán ustedes cuando se solía escuchar a los padres decir si los chamos iban a una fiestecita, bautizo, matrimonio, cumpleaños: “Sácale el estreno de diciembre pa’ ponérselo al muchacho”. Ja, ja, ja, ja… Hasta recuerdo que siempre nos amenazaban diciéndonos: “No vayan a rayar los zapatos que esos son pa’ la fiestas”.

No olvidaré tampoco las calles limpiecitas del municipio Libertador y de toda Venezuela, el amanecer gaitero del Poliedro, los festivales de gaitas que comenzaban en agosto, donde solían ir los jóvenes y no tan jóvenes a echar un pie, las patinatas y gaitas en el Paseo Los Próceres, la presentación de corales, orfeones, villancicos, misas de aguinaldo, lo hermoso que era ver los árboles llenos de luces en los centros comerciales, en las casas cuando uno visitaba a un amigo o familiar, todo esto se ha acabado. Dígame usted cuando bajaba Pacheco desde lo más alto de nuestro majestuoso Ávila para traer el frío y obligar a los caraqueños a sacar de sus “escaparates” el “carne salá” (el abrigo).

Pero hablando con mi vieja Hilda, como siempre anda al día, porque aún a sus 89 primaveras lee la prensa, sale de compras y cocina, me dio los precios de lo que costará la hallaca venezolana y si por obra de un milagro se consiguen los productos necesarios. Acomódense por si acaso y lean a continuación los precios en que estarán los ingredientes:

Kilo de carne de res, “si se consigue”: 250 bolívares.

Kilo de carne de cochino, “si se consigue”: 250 bolívares.

Kilo de papa, “si se consigue”: 95 bolívares.

4 kilos de harina, “si se consigue”: 120 bolívares.

Kilo de cebolla, “si se consigue”: 80 bolívares.

Kilo pollo, “si se consigue”: 80 bolívares.

Litro de aceite, “si se consigue”: 55 bolívares.

Kilo de hojas de plátano, “si se consigue”: 60 bolívares.

Kilo de aceitunas, “si se consigue”: 120 bolívares.

Kilo de pimentón, “si se consigue”: 120 bolívares.

Kilo de pernil, “si se consigue”: 250 bolívares.

Kilo de alcaparras, “si se consigue”: 200 bolívares.

Kilo de pasas, “si se consigue”: 210 bolívares.

Kilo de tomate, “si se consigue”: 80 bolívares.

Kilo de zanahoria, “si se consigue”: 70 bolívares.

Kilo de cebollín, “si se consigue”: 70 bolívares.

Kilo de aceituna, “si se consiguen”: 120 bolívares.

Onoto, “si se consigue”: 80 bolívares.

Pabilo, “si se consigue”: 100 bolívares.

Ajo, “si se consigue”: 340 bolívares.

Kilo de ají dulce, “si se consigue”: 100 bolívares.

Gallina, “si se consigue”: 95 bolívares.

El valor total de esta lista necesaria para la fabricación de nuestras hallacas asciende al monto de 2.745 bolívares fuertes, pero el salario mínimo es de 4.251 bolívares fuertes. Saquen ustedes la cuenta… ¿Y el pan de jamón? ¿Y los estrenos? ¿Y el recibimiento para del Niño Jesús?, etc…

Bueno, esta es la realidad, la triste realidad. Este gobierno ha acabado con todo, y parafraseando aquella famosa canción, “hasta el queso que había en la mesa también se lo comió, estos barbarazos acabaron con to”.

Este es el peor gobierno que yo haya vivido a mis 49 años y el peor gobierno del cual tenga referencia en Venezuela. Cuando hablo con mi mamá y con las madres venezolanas, me dicen que no ha existido otro igual, y cómo no creerles si acabaron con la Navidad, con los Carnavales, con la paz, con la tranquilidad, con la armonía. Yo no me la calo, no me provoca calármela, por eso lucho y lucho, y por eso tenemos que seguir alzando nuestra voz, porque este gobierno pretende desaparecer el entusiasmo del venezolano, mientras ellos, “los acomodados”, disfrutan de extraordinarios banquetes y francachelas como reyezuelos, que a costillas del dinero del pueblo se enriquecen sin miramientos y el pobre pendejo no puede decir en estos momentos, pero juro y estoy seguro de que lo podrá repetir más temprano que tarde, ¡la mejor hallaca la hace mi mamá!

 

*Diputado a la Asamblea Nacional por Caracas

100% caraqueño