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Elio Gómez Grillo

Sobre el pospenitenciarismo venezolano

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Ya sabemos que la asistencia penitenciaria postinstitucional es la asistencia que se aplica al preso liberado de la institución carcelaria, o sea, del encarcelamiento al que fue sometido y que debe recibir medida de protección pospenitenciaria que comprenda los siguientes objetivos: reinserción familiar, reinserción profesional y reinserción de liberados que carecen de familia y de profesión.

Porque “…lo infamante es la reclusión, el haber estado recluido, no el delito cometido”. Lo dicen en su obra los eminentes penitenciaristas Laignel Lavastine y V. V. Stanciu, lo consagra a su vez, Kinberg, al afirmar que “…la pena comienza a la salida de la prisión”.

En Venezuela, como en el mundo entero, el tratamiento pospenitenciario tiene origen religioso, concebido y realizado como una práctica piadosa. En nuestro país existió el Patronato Nacional de Presos y Liberados creado por decreto 400 de 16 de mayo de 1952 de la Junta de Gobierno. Lamentablemente, la funcionalidad de este patronato fue considerada paternalista y anacrónica, además de errada en la formulación de sus objetivos, despojados de toda sustentación técnico-científica. En virtud de todo ello se le eliminó, y se creó la División de Asistencia Social Penitenciaria por Decreto Presidencial 343 del 9 de julio de 1970.

Esta división creó en 1972 los centros de Asistencia en Libertad, con objetivos de asistencia material, jurídica, psicológica y social a cargo de profesionales especializados. Funcionaron en Caracas y en Valencia y cumplieron razonablemente sus objetivos. Lamentablemente, esos centros fueron eliminados hacia 1980 sin explicaciones ni sustituciones algunas. Desde entonces no hay en Venezuela ningún organismo de asistencia al preso liberado. A pesar de que nuestra carta magna ordena en su artículo 272 que “el Estado creará las instituciones indispensables para la asistencia pospenitenciaria que posibilite la reinserción social del ex-interno o la ex-interna”.

¡Y que haya un feliz Año Nuevo, con mi gratitud para ti, amable lector, y para toda nuestra amada patria venezolana!