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Jorge Kamkoff

El peor accidente de nuestra industria

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En diciembre de 2002 el Gobierno despidió a más de 20.000 trabajadores de forma arbitraria e irresponsable.

Para esa fecha, los miembros de la junta directiva de Pdvsa, presidentes y directores de sus empresas filiales, luego de haber renunciado a nuestros cargos, convocamos una rueda de prensa en la cual se le informó al país la forma irresponsable como se estaban operando las instalaciones petroleras, gasíferas y petroquímicas, sin el debido personal calificado; ya para esa fecha habían ocurrido varios accidentes en las instalaciones de Pdvsa, así como derrames petroleros e incendios.

En esa oportunidad indicamos lo siguiente: Petróleos de Venezuela hasta diciembre de 2002 era una corporación altamente compleja y tecnificada por la naturaleza de sus operaciones y la magnitud de su importancia en el contexto nacional e internacional.

Esta empresa contaba con personal profesional y técnico que había sido entrenado por muchos años, y que sumaban un valioso e incalculable capital de conocimiento y experiencias en el desarrollo de actividades inherentes al negocio petrolero.

El desarrollo productivo y seguro de todos estos negocios en Venezuela, como en cualquier otra parte del mundo, requiere de conocimientos y competencias específicas; de profesionales y técnicos altamente especializados.

Esta industria no acepta improvisaciones que pongan en riesgo la seguridad de sus trabajadores, comunidades e instalaciones. Después de diez años, para desgracia de nuestro país, hemos visto con tristeza las consecuencias de innumerables accidentes que han ocurrido en la industria petrolera nacional, que han causado muertes innecesarias por la improvisación en las operaciones y la falta de mantenimiento de esta compleja industria; aunado a las cuantiosas pérdidas económicas que ha representado para el país.

El lamentable accidente ocurrido en la refinería de Amuay, una de las más complejas del país y del mundo, ha demostrado el desconocimiento de las operaciones y el mantenimiento de unas instalaciones tan complejas como las petroleras, gasíferas y petroquímicas.

Este ha sido el peor accidente en más de ochenta años en la historia petrolera venezolana y, quizás, de toda Latinoamérica. Se evidencia una falta en el mantenimiento preventivo de las instalaciones.

Conocemos de múltiples denuncias de los trabajadores de Pdvsa, quienes alertaron que en las unidades de procesos, tanques, esferas de propano/butano, terminales marítimos, flota propia y otras instalaciones no se realizan en forma adecuada y, en muchos casos, ni siquiera son ejecutadas las paradas programadas de plantas.

Esto se demuestra en el mismo informe del Ministerio para la Energía y el Petróleo, que presentó a la Asamblea Nacional el ministro y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, en febrero de 2011 titulado "Obstáculos en refinación", en el cual reconoce la falta de mantenimiento preventivo en las refinerías, siendo los argumentos de mayor peso la falta de personal calificado y de disponibilidad presupuestaria.

Cuando ocurren estos accidentes graves -como la explosión y el incendio en Amuay, con pérdidas de vidas, cuya lista de muertes es larga desde que usted, Rafael Ramírez, preside Pdvsa-, inmediatamente el presidente de cualquier corporación presenta su renuncia. Pero, además, en este caso es más notorio porque usted es ministro al mismo tiempo, algo totalmente incongruente, porque el ministerio ejerce el control y Pdvsa la operación. En su caso, quién controla a quién.

Usted dirá: Fue el Presidente el que me nombró en ambos cargos. Ministro, en esta oportunidad, la responsabilidad es totalmente suya y del Gobierno que lo nombró a usted, por haber incorporado a gente sin experiencia y sin el debido entrenamiento en el manejo de hidrocarburos.

De manera que es el clamor de todas las instituciones públicas, privadas, políticas y, muy especialmente, del pueblo de Venezuela, que renuncie, ministro.

Usted es el único responsable de todos los accidentes y muertes que han ocurrido en nuestra industria petrolera nacional y en otros sectores bajo su responsabilidad como ministro.

Usted ha podido engañar a muchas personas, pero ya el país conoce su incompetencia e irresponsabilidad más que demostrada en tantos años de errores y fracasos como ministro y presidente de Petróleos de Venezuela.

*Colegio de Ingenieros de Venezuela N° 9314