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Elio Gómez Grillo

La negación de la cárcel

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La actual gravísima crisis penitenciaria nacional nos obliga a evocar la orientación del Derecho penal contemporáneo, dirigida hacia las llamadas medidas alternativas a las penas privativas de libertad, es decir, la progresiva sustitución de la reclusión carcelaria por otros preceptos diferentes. Son fórmulas de tratamiento que tienen carácter extrainstitucional, extramural, ya que se aplican fuera de los muros de una institución reclusoria.

Entre esas proposiciones legales figura la Probación o Régimen de Prueba, universalmente extendida y aplicada, que consiste, esencialmente, como su nombre lo indica, en someter a prueba al procesado o al penado, al concederle una libertad tenuemente restringida. Posee una impresionante vejez histórica, ya que hay indicios de su existencia en Inglaterra desde 1361, convertida en letra de ley en 1841 en la misma Inglaterra, en Birmingham, y en Estados Unidos, en Boston.

Se cree que la matriz histórica de la Probación le pertenece al excelso jurista alemán Carlos David Augusto Roeder (1806/1879).

A la Probation se la conoce como "parola" y "on parole", o sea, de la palabra de honor. Los especialistas convocados por Naciones Unidas en 1950 consideraron que era ella "uno de los medios más eficaces para asegurar la prevención de la reincidencia y el tratamiento de los delincuentes". Se la vincula con la Suspensión Condicional de la Pena o Condena Condicional que se aplicaba en Bélgica en 1888.

En general, todas estas disposiciones hoy constituyen, revistiendo modalidades separadas, Derecho vigente en los países nórdicos, en África del Sur, Bélgica, Brasil, Canadá, Costa Rica, Cuba, Francia, México, Perú, algunos estados de Australia y Estados Unidos.

En Venezuela, el proyecto inicial de Probación fue denominado Ley de Sometimiento a Juicio y Suspensión Condicional de la Pena ¬tuve el honor de ser uno de sus redactores¬, convertido en ley de la República el 1º de abril de 1980 y vigente, con algunos añadidos, con la denominación de Ley de Beneficios sobre el Proceso Penal, con resultados enteramente favorables en estos 31 años de existencia, ya que el nivel de reincidencia ha sido bajísimo.

Oscila entre cuatro 4% y 6%.

En buena hora.