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Amadeo Leyba

La muerte de los niños

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Andrés Eloy Blanco decía: “Cuando un niño muere, se mueren todos los niños del mundo”. Él tuvo gran interés por la infancia y llegó a componer el poema “Píntame angelitos negros” a favor de la inclusión social del infante. Por su sangre cumanesa hubo genética pediátrica, ya que su padre Luis Felipe Blanco fue fundador de la Cátedra de Pediatría de la Universidad Central de Venezuela y su segundo hijo, con el mismo nombre del abuelo, es actualmente un connotado pediatra y profesor de nuestra UCV.

Las causas de mortalidad infantil son multifactoriales: ingreso económico del país, alimentación, servicios públicos, empleo, vivienda, medio ambiente, educación, políticas de salud. Esta última juega papel preponderante sin menoscabo de los otros factores.

Un estudio de alfabetismo de la región suramericana demostró que el índice de mortalidad infantil era cinco veces mayor en madres analfabetas comparado con las que sí sabían leer o escribir. Un programa de gobierno podría ser sencillo si solo constara de la solución de las causas que inciden en las tasas de mortalidad infantil; por esta razón no hay ningún otro guarismo que valore la situación socio-político de un país que este.  En América el menor índice es de Canadá y el mayor, el de Haití.

Venezuela había mejorado durante las últimas décadas su posicionamiento en esta tasa. En el gobierno de Chávez se visualizó un descenso significativo y dentro de los factores que sumaron aportes estuvo la renta petrolera y la inclusión social de la población de menores recursos. Lamentablemente, el descenso se ha detenido e incluso podría haber empeorado. La causa podría atribuirse a la situación del área materno-infantil, especialmente la encargada de velar por el primer mes de vida (Neonatología). En América Latina casi 50% de las muertes que ocurren en los primeros cinco años de vida suceden en el primer mes de existencia, ya en el siglo XVII un abate decía: “El primer mes de vida es difícil, pero lo es más la primera semana y mucho más el primer día”.

No ha habido área de la medicina venezolana que se haya deteriorado tanto como el área neonatal: cupos y servicios eliminados, posgrados suspendidos y soluciones que terminan agravando el problema, como sucede en el Hospital de Niños, donde el servicio neonatal hasta hace poco únicamente contaba con especialistas de lunes a viernes, en horario de 8:00 am a 5:00 pm, como si las enfermedades del neonato respetasen para su presentación las leyes laborales que les impiden hacer su ignominioso trabajo en horas nocturnas, sábado, domingos.

 

*Jefe honorario del Hospital de Niños J. M. de Los Ríos.