• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

César Pérez Vivas

Un libro útil y oportuno

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El pasado miércoles 23 de noviembre de este año 2106, asistimos en el Paraninfo de la Universidad Metropolitana de Caracas, a la presentación del libro Rafael Caldera, estadista y pacificador. Centenario de su nacimiento. 1916-2016. Editado por la dicha institución, la Fundación Konrad Adenauer y la editorial B.

Esta obra se produce bajo la dirección del historiador Dr. Rafael Arráiz Luca y contiene además de su prólogo, un conjunto de ensayos de importantes y valiosos profesores, escritores y políticos venezolanos, que en el marco de la celebración del centenario de su nacimiento, han ofrecido una seria de conferencias, sobre las diversas facetas que caracterizaron la vida del insigne líder socialcristiano.

Considero de especial importancia, en estos tiempos de oscurantismo, autoritarismo y barbarie, destacar una personalidad y un liderazgo como el que encarnó en la Venezuela del pasado siglo el Dr. Rafael Caldera. El estudio de su vida, de su pensamiento, de su obra, constituye un elemento fundamental para que las nuevas generaciones de venezolanos puedan extraer lecciones de los valores positivos de la venezolanidad, y de los grandes constructores de la civilidad, la democracia, la paz y el progreso de Venezuela. Caldera, es sin lugar a dudas, uno de ellos. Más allá de los cuestionamientos o diferencias que podamos tener, respecto a cualquiera de sus actuaciones en el plano de los hechos políticos, no podemos dudar un instante, de que al hacer un balance integral de su vida privada y de hombre público, de pensador y académico, de jefe de Estado y luchador político, constituye uno de los grandes baluartes de eso que alguna ocasión, el escritor Augusto Mijares, llamó “lo afirmativo venezolano”. Caldera es sin lugar a dudas un valor positivo en nuestra historia, un constructor de ciudadanía, un maestro a carta cabal, un líder promotor del bien de la nación, un venezolano esclarecido.

Resulta útil y oportuno en esta hora aciaga de Venezuela, destacar el modelo de un liderazgo movido por unos valores y por un pensamiento de honda raigambre cristiana, y de profundas convicciones democráticas.

El conjunto de estudios articulados en esta obra muestran a un hombre que ejerció la política a partir de unas convicciones y unos valores vivamente sentidos. Un luchador que asumió la política como un servicio y como un apostolado, con el cual buscaba hacer realidad una vida mejor para nuestro pueblo.

Cuanta falta hace en estos tiempos que el liderazgo luche a partir de unos valores positivos, en procura de un proyecto histórico de bienestar para el hombre y la mujer venezolana. Frente a la existencia de una autocracia que soslaya todo valor democrático en el empeño de perpetuarse en el poder, el testimonio democrático de Caldera es una demostración de que los venezolanos sí hemos vivido los valores de la libertad, de la convivencia civilizada, de la reconciliación, el perdón y la tolerancia. Frente al abuso de poder, la corrupción y el desconocimiento de las más elementales reglas del estado de derecho, se levanta limpia la figura de Caldera. Por otra parte, en estos tiempos del marketing y de las redes sociales, parece más importante la imagen, el físico, la cosmética y la moda antes que las ideas y valores que acompañan a un segmento del liderazgo. Frente a esa otra forma de ejercer la política, Caldera nos enseñó que la conducción de la vida social debe adelantarse con ética y con una visión integral del hombre, de la sociedad y del Estado. Es decir, la política no puede ser una competencia de oportunistas y logreros, sino una herramienta de personas capacitadas y bien intencionadas en la tarea de promover el bien común.

Al cumplirse el siglo de su nacimiento, bien se ha hecho en poner de relieve la recia personalidad del Ex Presidente Rafael Caldera. Conocer su vida, su pensamiento, sus ejecutorias, valorar los cuestionamientos que se le hacen a sus actos políticos, en medio de la realidad que hoy confrontamos, tiene una gran importancia. Ello nos permite afirmar con seguridad, de que hoy más que nunca, necesitamos de liderazgos que puedan adelantar su gestión con la autenticidad, determinación y profundo amor que le inyectó a su vida este ilustre venezolano.

El libro presentado el pasado Miércoles 23 es un aporte fundamental al conocimiento objetivo del personaje, una contribución a un mejor conocimiento del tiempo en el que le tocó actuar, y un claro instrumento para valorar a la luz de los acontecimientos actuales, que modelo de hombre, de sociedad y de estado necesita la patria venezolana.

El libro no deja lugar a dudas, frente al autoritarismo de inspiración marxista de la Revolución Bolivariana, el pensamiento socialcristiano, y la obra democrática promovida por Rafael Caldera, deja un saldo humano, institucional y material de grandes proporciones.