• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Gustavo Roosen

La juventud apuesta por la esperanza

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Hay imágenes que se inscriben en la memoria como testimonios de un momento irrepetible: la gente derribando el Muro de Berlín, el ciudadano chino solitario frente a la línea de tanques en la Plaza Tiananmen, las muchachas portuguesas entregando claveles a los soldados en las calles de Lisboa en 1974 cuando la revolución que derribó la dictadura salazarista. Es posible que a estas y otras imágenes se sume en el futuro la de los jóvenes que organizaron un comité de recibimiento al ministro iraní Mohamad Javad Zarif y a su equipo de expertos a su llegada a Teherán luego de la firma del acuerdo provisional, suscrito con Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia, Alemania y la Unión Europea en Lausana, Suiza.

La movilización en Teherán no puede ser interpretada sino como una forma de apoyo a la paz y a favor del acuerdo. La convocatoria ciudadana, organizada a través de las redes sociales de Internet, prohibidas en la República Islámica, se concretó en una espontánea y entusiasta caravana de vehículos que recorrió lentamente los distintos puntos de la capital iraní. Familias enteras y especialmente muchos jóvenes manifestaban con cánticos su apoyo al acuerdo. Con gran sorpresa de las autoridades, Teherán presenció una movilización cívica ordenada y jubilosa.

El acuerdo provisional, que debe ser ratificado por el ayatolá, prevé el levantamiento de sanciones internacionales a Irán a cambio de una reducción de su capacidad nuclear. La manifestación de los jóvenes y de la ciudadanía iraní debe entenderse entonces como una forma de afirmar su voluntad de pensar en dimensión de futuro y de abandonar posturas radicalizadas, impuestas por una teocracia anquilosada. El acuerdo firmado, en efecto, sienta las bases para facilitar la reintegración de Irán a la comunidad internacional. Suscribirlo y apoyarlo no es visto por los manifestantes iraníes como una debilidad ni como renuncia a los derechos o a la soberanía, sino como una oportunidad para la convivencia pacífica y para la inserción en el mundo moderno.

El apoyo de los jóvenes al acuerdo tiene que ser interpretado como una expresión de su anhelo de paz, pero también como una declaración en contra de los absolutismos inspirados en ideas religiosas o políticas utilizadas como argumento para la exclusión y la dominación. La juventud apuesta siempre por la esperanza y por las libertades. La historia está llena de pruebas de su capacidad para inspirar cambios, para inaugurar nuevos tiempos. Con su presencia en las calles de Teherán los jóvenes iraníes expresan su voluntad de construir un mundo sin amenazas, en el que la libertad y la diversidad se impongan a la dependencia y a la uniformidad. Han comprendido que la imposición de una doctrina o de una creencia religiosa única ya no es concebible en un mundo sin límites y sin fronteras como el que vivimos. En este contexto, son los mejor llamados a promover una visión de humanidad abierta, diversa, no excluyente, en la que las posturas dominadas por cualquier inspiración absolutista sean desplazadas, en la que las mayorías sustituyan a los cenáculos y en donde la autoridad sin límites y el fanatismo sean cada vez más difíciles de sostener.

La teocracia clásica y esa nueva forma de teocracia secular en la que el partido se convierte en religión y la ideología en un dogma conducen naturalmente a la exclusión y al fanatismo, a la imposición como norma, a la eliminación del diferente como ejercicio necesario. Inspirados en una supuesta lucha contra la oligarquía, estos movimientos autoritarios terminan imponiendo la exclusión como sistema. No solo expresan una visión anacrónica sino la negación de la democracia misma.

Frente al horror que nos causa ver a jóvenes integrarse a los grupos fanáticos, alienta ver a otros que apuestan por la convivencia, por la paz, por el derecho de pensar un mundo sin totalitarismos y sin amenazas. Es la diferencia entre el terror y la esperanza.

nesoor10@gmail.com