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César Tinoco

La hipótesis BIV

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Por allá por el año 1997, Leonardo Vera y Raúl González ganaron el Premio Ernesto Peltzer que otorga el Banco Central de Venezuela con un trabajo titulado “Quiebras bancarias y crisis financieras en Venezuela: Una perspectiva macroeconómica” (1). La primera conclusión del trabajo fue: “De lo expuesto anteriormente se puede concluir que existe una estrecha asociación entre impactos macroeconómicos y quiebras bancarias en Venezuela”.

Ante una supuesta fusión o liquidación del Banco Industrial de Venezuela (BIV), el pasado 18/diciembre, una coalición de sindicatos que representa a 2.450 empleados activos y otros 855 jubilados, mediante una carta abierta al presidente Nicolás Maduro, le solicitó evitar que se tome cualquier decisión que vaya en contra de esta entidad financiera y de su personal.

En la carta afirman que: “Es importante resaltar que en los últimos 9 meses la institución ha tenido un crecimiento sustancial, lo cual es perfectamente demostrable al revisar sus balances, todos avalados y supervisados por  Sudeban; ver el Informe trimestral presentado por la empresa KPMG y el Balance Financiero presentado por la empresa Buniack Asociados, quien lleva el Plan Estratégico de Negocios del banco; quienes concluyen, que el BIV ha incrementado su capital; ha recuperado su cartera de créditos, y está en franco crecimiento y recuperación”.

Estimados lectores, lo que subyace en el planteamiento de la coalición sindical es lo siguiente: Si el BIV está en excelente situación financiera, ¿por qué habría que fusionarlo o liquidarlo? Ahora bien, ¿es realmente así?, ¿goza el muerto de buena salud?

Aunque inmersos en una total ausencia de información oficial, todos conocemos la situación económica que atraviesa Venezuela: estancamiento económico con escasez e inflación. En este entorno económico hostil, reportado y avalado una y otra vez no solamente por destacados analistas venezolanos sino por cuanta calificadora de riesgo hay sobre el planeta, la cartera de créditos bruta del BIV verificó, entre diciembre/2013 y octubre/2014, algo que cuando se compara con el crecimiento de la cartera de créditos de todo el consolidado bancario venezolano, no puede ser sino calificado como un crecimiento hiperplásico. Por ejemplo, su componente “Créditos a la Actividad Manufacturera” evidenció, en ese lapso de 10 meses, un crecimiento 5 veces mayor que el de todo el consolidado bancario venezolano.

Para tener una idea del “saludable crecimiento crediticio” del BIV podemos citar, por ejemplo, a Pedro Garmendia, presidente de Conindustria, quien el pasado 16/diciembre pronosticó una caída de 10% del PIB en el sector manufacturero para el cierre de 2014 y los pronósticos para 2015 no son mejores. La cartera de créditos del BIV destinada a la actividad manufacturera conforma 20% de su cartera de créditos bruta. Tal cifra le da al lector una idea de la morosidad que prontico verá el BIV.

Más aún, los numeritos de la propia Sudeban “cantan” que el BIV fue colocado en una situación de mayor vulnerabilidad: su hiperplasia crediticia en un entorno de estancamiento con escasez e inflación, fue acompañada por un aumento en los gastos operativos y de personal y una disminución en la remuneración a sus captaciones, mismas que son fundamentalmente del propio sector oficial.

Así cuando la recesión ataque, disminuirán los ingresos financieros  y para que las captaciones no disminuyan –es decir, para que el mismo sector oficial no huya despavorido– el BIV tendrá que maniobrar aumentando los egresos financieros. Tendremos entonces un bonito espectáculo de desmoronamiento con resonancia: cada vez menores ingresos y cada vez mayores egresos.

Hablemos ahora sí, de mi hipótesis. El BIV fue intervenido a puertas abiertas en mayo/2009 hasta enero/2011. La bacanal de créditos materializada desde diciembre/2013 hasta octubre/2014 lo ha colocado en abierta exposición a la recesión y para no tener que asumir el descrédito de tener que auxiliarlo o intervenirlo nuevamente antes de que se venga abajo, lo fusionarán o liquidarán. Así se evitan un escándalo y un desprestigio adicional en época de elecciones. O quizá tenían previsto que sucediera así, tal cual como está ocurriendo.

 

(1) http://www.bcv.org.ve/Upload/Publicaciones/quiebras.pdf

c.e.tinoco.g@gmail.com