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Víctor Suárez

La hagiografía eterna, usual trampa cazabobos

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¿Y tú qué me estás contando? Que habían sido advertidos. Terminaríamos explicándote tu propia historia en una operación de expropiación intelectual previa. Desde hace un par de años te la hemos estado contando desde afuera, desde el mostrador, la taquilla y el talonario, desde el subsidio directo y el financiamiento remoto, desde las embajadas y los ministerios, desde las fundaciones encubiertas y las alianzas grannacionales. Hemos construido una transnacional de la hagiografía, especialmente de habla hispana, que correrá paralela a la fluidez del rito. La primera etapa ha concluido. A esa la llamamos “Década de Plata”, que consistía en asesoría directa, intervención en los asuntos internos, en consultoría ilustrada, que duró hasta que el sujeto se convirtió en espectro. A la segunda la llamamos “Década de Oro”, que consiste en la construcción del mito y en la elevación de un tal legado a patrimonio universal incontestable. No tenemos la exclusividad, pero sí nos consideramos beneficiarios preferentes. Estamos en plena tarea, que toma impulso en el exterior del país, mientras en lo interno (un consejo adicional) deben hacer mayores esfuerzos por recuperar una lealtad que se ha topado con una especie de “vaciamiento por nostalgia”, que también se lo advertimos en su momento.

Los trabajos están siendo entregados con fruición, en cascada, a la carta, a dos o a cuatro manos, en simultánea distributiva del legajo. Los adelantos encontraron sonrisas durante la “Década de Plata”. De parte de los nuestros, Luis Alegre y Carlos Fernández Liria, que en 2006 hicieron magia con su Comprender Venezuela. Pensar la democracia; el año siguiente con la edición en España de Chávez nuestro, de los cubanos Rosa María Elizalde y Luis Báez; en 2006 y en 2009 nuestro principal ideólogo Juan Carlos Monedero contribuyó con Empresas de Producción Social. Instrumento para el socialismo del siglo XXI y El gobierno de las palabras, dos obras difícilmente superables. Son algunas de las muestras que siguen en las estanterías.

Ya me dirán si estos abrebocas no han sido satisfactorios, incluso más plenamente alineados con los objetivos estratégicos de la revolución bolivariana que la estólida reflexión del camarada Maduro en el pórtico de la edición 2013 de El Libro Azul, editado por  el Minci: “El Libro Azul demuestra una poderosa convicción del Comandante a lo largo de su vida: pensar antes de actuar”.

La “Década de Oro”, la que se inició tras la muerte del sujeto marmolizado a la pluma, fue inaugurada por Ignacio Ramonet con su Mi primera vida, el año pasado. Luego, una obra menor, de Miguel Rix, que llamó Las mentiras sobre Chávez. El mes pasado, en Ecuador, Gigante del sur. Y mañana miércoles 10 de diciembre en Caracas, en la Cinemateca Nacional, a las 6:00 de la tarde, tendremos el gusto de presentar El pensamiento económico de Hugo Chávez, ensayo de 526 páginas, impreso en Venezuela por Vadell Hermanos (1.300 bolívares), pero en circulación en España (Editorial El Viejo Topo) y en Ecuador (Editora de El Telégrafo), con Argentina a la espera de impresión ya con contrato sellado.

Nuestro más reciente autor, el español Alfredo Serrano Mancilla, llegó a Caracas hace cinco días y ya ha logrado entrevistas en el Correo del Orinoco, en Unión Radio, en Telesur, en la Agencia Venezolana de Noticias y reproducción en el portal Aporrea.org. Y, para que le cumplimenten con su asistencia en el acto de lanzamiento del libro, ha enviado invitaciones personales al presidente Maduro, a los ministros Jaua, Chacón e Iturriza, a la jefa de Telesur, Patricia Villegas, a GIS XXI, la entidad que lo mantiene en nómina como “Director Línea Investigación Economía Coyuntural y Desafíos Estratégicos”. ¿Tanto?

 

Quiénes son los imbéciles

¿No creen ustedes que se pasan de estrambóticos y exagerados? Monedero le llama “el último libertador de América Latina” y llora cada vez que encuentra en su mochila alguna factura inconclusa. El canciller ecuatoriano Ricardo Patiño lo inmortaliza como “la aurora de las conciencias en la América Latina”. Rix considera que esa “dictadura mundial con la que Chávez se enfrentó y que él mismo denunció... quizá (fue) el verdadero motivo de su extraño cáncer”. Ramonet cree, al igual que lo hizo con Fidel Castro con respecto al siglo XX (Biografía a dos voces, 2008), que la suya es “una obra de historia insoslayable para quien quiera entender el arranque del siglo XXI en América Latina y el mundo”. Serrano Mancilla se sintetiza: “Este libro precisamente pretende ayudar a aproximarse con justeza a la talla de su inconmensurable figura (la de Chávez)”.  ¿No creen ustedes que el filósofo español Fernando Savater recién rasguñó bien el diccionario de la RAE al sacar al sol la cuarta acepción del término desmemoriado: “Dícese de la persona que cae en imbecilidad y pierde, totalmente o en gran parte, la conciencia de sus propios actos”?

 

Asesor multitasking

Serrano Mancilla es economista, militante de Podemos en España, “compa” de sus principales dirigentes y con el secretario político Íñigo Errejón asume confeso compadrazgo. Es posdoctor por la Université Laval (Quebec, Canadá) y actual director ejecutivo del Centro Estratégico Latinoamericano Geopolítico, Celag, con asiento en Buenos Aires. Su avío actualizado señala que fue coordinador para América Latina del Centro de Estudios Políticos y Sociales, CEPS), la agencia privada española que ha vivido durante la década de plata de múltiples contratos con el gobierno venezolano. Asesor en Bolivia, en Asamblea Constituyente y en el Ministerio de Economía Plural y Desarrollo Productivo; en Ecuador, asesor en el Ministerio de Planificación y Desarrollo, en Hacienda y en Educación Superior; en Venezuela, director de la Unidad de Análisis Político en Presidencia, no se sabe si todavía en activo, aunque Maduro le retuitea con frecuencia. Escribe en los diarios Página12 (Argentina), El Telégrafo (Ecuador) y Público.es (España). Asesora a Telesur en economía y geopolítica latinoamericanas.

La consultora y encuestadora oficial Fundación GIS XXI, tapadera del ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón, lo tomó como director de línea de investigación, sin precisar si en sustitución de Errejón (ex director de la línea de investigación sobre Identidades Políticas).

En enero de este año hizo su debut público como ponente único en el foro titulado “Economía venezolana: logros, avances, desafíos y prospectivas”, patrocinado y realizado en el auditorio del Ministerio de Energía Eléctrica. Según reseña el portal de GIS XXI, explicó: “Quisiera que en mi país –España– o en otras latitudes, la economía hubiese sido desajustada así”, ironizaba Serrano al tiempo que afirmaba que esas mismas políticas de inversión social (las del gobierno de Chávez) “fueron las que generaron un crecimiento económico sin precedentes, una mejor distribución de la riqueza, la reducción notable de la pobreza y un proceso de inclusión social a los servicios esenciales y también al consumo”.

En ese momento el ministro de Planificación Jorge Giordani se encontraba en contradicción con las políticas económicas del gobierno y estaba preparando su espantada ante el desastre. Giordani denunciaba “la injerencia de una asesoría francesa que nada tenía que ver con la situación que vivía el país” y “notable injerencia de factores ajenos al proceso bolivariano que se venía construyendo”. Serrano ya pintaba maneras. Describió a Chávez como “el creador de un nuevo paradigma económico” y que “ahora (Venezuela) inicia una nueva etapa que tiene que ver con la consolidación de este nuevo paradigma económico”. Saca a flote una desmesura: “La guerra económica de la burguesía, aparte de ser evidentemente política, tiene su raíz en el incremento exponencial del poder adquisitivo del venezolano”. Algunos funcionarios del gobierno se contagian: “El bolívar es más fuerte que el dólar”, dice uno;”si el precio del barril de petróleo llegara de nuevo a 7 dólares, esta revolución jamás caería, se fortalecería, incluso”, dice otro. “Si tienes un producto que cuesta 5 bolívares producirlo y lo venden en 60, es porque el venezolano puede pagar ese 1.200% de ganancia especulativa, por más nada”, afirmó en el foro de enero Serrano Mancilla.

 

Paradigma del desastre

En el momento en que Giordani entregaba su demoledora carta (“Testimonio y responsabilidad ante la historia”, 18-6-2014, la cual ha sido vista en Aporrea 260.144 veces, versus 4.847 la Carta de Jamaica en Youtube), Serrano Mancilla aconseja al gobierno: “Al igual que en su momento se creó un Estado de las misiones, será necesario quizás pensar ahora en un nuevo Estado de la producción, para combatir la inflación”. Una píldora de placebo, para tranquilidad de nervios de algún postor alienado, que aún cree la conseja de la existencia de una “hegemonía neoliberal” en el país.

Sin dólares, sin reservas, sin crédito internacional, sin instituciones, sin alimentos ni talentos, sin producción petrolera libre de polvo y paja, sin entramado empresarial, ahíto de corrupción, en los últimos peldaños mundiales en los índices de salud y bienestar, en prosperidad e igualdad, en acceso a la cultura y a la ciencia y la tecnología, sin seguridad personal ni jurídica, con la peor tasa de crecimiento del PIB en América Latina  (-3%, según la Cepal), con la peor inflación del mundo, destrozado el país, Serrano Mancilla presentará mañana miércoles en la Cinemateca Nacional una nueva hagioproducción: “El Pensamiento Económico de Hugo Chávez”, en la que se le aborda “como economista, como constructor de un paradigma propio para Venezuela, para América Latina, y con gran influencia en la vigente transición geoeconómica hacia un mundo multipolar”.

¿Nunca has recibido dinero del gobierno venezolano?, le pregunta un economista criollo en Twitter el 5-12-2014. Responde: “@luisoliveros13 Te repito, jamás cobré del gobierno. Lo cual no está mal decirlo si así hubiera sido, porque gobiernos contratan servicios”.

Pablo Iglesias, el líder de Podemos en España, aparentemente se aleja de su querencia y trata de ocultar radicalismos, pero el embajador Mario Isea le considera catapulta cierta para la expansión del chavismo en Europa, a la que hay que apoyar. ¿Cómo? Con dinero sonante, por supuesto.

v.suarez.jimenez@gmail.com