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Jonathan Reverón

Qué hacías allí a esa hora

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Debería escribir sobre lo que pasa aquí, o sobre los yihadistas secuestrando mujeres en Irak, pero he cedido al encanto de los naked leaks. Amigos en Facebook, a raíz de las fotos de Jennifer Lawrence, fijaban su posición. Desestimaban la calidad del medio al difundirla y su complicidad con la “apropiación de la mujer”, seguidamente venía un comentario sobre el artículo publicado en Esquire, en tono de mea culpa masculino, sobre lo que significa robarle “un pedazo de su alma” a una dama, al momento de hackearla y publicar su intimidad.

Yo decía que igual siendo hombre o mujer, gay o heterosexual, ya les habría dado también click a unos desnudos de Brad Pitt, si existiesen, como lo hice con Lawrence. Toda esta defensa pierde densidad al momento en que otro asunto gana peso. Como dijo la escritora española, Elvira Lindo para El País: "...Las intimidades se acabaron en el ciberespacio (...) Hace ya tiempo que no me atengo a ese protocolo: sé que mi teclado no es el de una máquina de escribir. Lo sé incluso antes de que Scarlett Johansson le mandara a su novio una foto desnuda, o antes de que la concejala Olvido se masturbara ante el pueblo español (...) ¿compartir nuestros deseos y preservar nuestra intimidad?, ¿y cómo se hace eso navegando por este abrumador océano que no se concibió a la medida del hombre?”.

Al leer esto, mi amiga de Facebook me replicó: “Estoy completamente en desacuerdo con el ‘pa’ que se toman esas fotos’.
Tanto como me desagrada la gente que le dice a un caraqueño robado: ‘Qué hacías allí a esa hora’...”. Y sí, le preguntaría a Jennifer: Si usted es una actriz de reconocimiento mundial o con esa aspiración, y su imagen es su herramienta de trabajo ¿para qué Jennifer? En cualquier caso, no me parece tan grave para ella, ni para su cuenta de ahorros. De ser mi amiga, también le hubiese dicho: Hermana, pa’lante, ese hombre te hizo un favor.

Los artistas no son los personajes que sacralizamos, ni muchos son la imagen que venden. Por algo Madonna sale airosa de toda calamidad.

@elreveron
elreveron@gmail.com