• Caracas (Venezuela)

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Leopoldo López Gil

La familia por la libertad

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Determinación del problema:

¿Qué debe hacer la familia para defender a sus hijos frente a la violación sistemática de la Constitución y Derecho de opinión impuesto por el gobierno post chavista?

Variables:

VI: El gobierno post chavista.

VD: La familia en defensa de sus hijos.

VV: La Constitución y Derecho de opinión.

Hipótesis principal:

La pretensión de hegemonía ideológica por parte de la autocracia militarista potencia la violación de la Constitución y el cuerpo de leyes de la República para contener la protesta social legítima de la sociedad.

Hilo conductor:

1.      Introducción

2.      El gobierno post chavista.

3.      Post chavismo y gen democrático

4.      Arbitrariedad del post chavismo

5.      La Familia y la participación política.

6.      Conclusiones

 

LA FAMILIA POR LA LIBERTAD

 

1.      Introducción

2.      2014 muestra la pretensión del desgobierno post chavista que, como consecuencia del  legado político de Chávez, se le dificulta entender el  Mapa Político que apunta a una posible explosión social. Explosión social consecuencia de una inepta  autocracia militarista, con un enorme protagonismo del militar en la política y un gobierno incapaz que termina por mostrar un poder político fracturado que se lo traga la corrupción, las fracturas ideológicas y el enfrentamiento entre grupos y tendencias supuestamente revolucionarias.

El post chavismo inepto  en su ignorancia extrema no puede con la crisis económica y no termina de entender como un país con una  renta petrolera está arruinado a tal extremo que Venezuela tiene una dependencia máxima de una economía de puertos que se traduce en negociados, corrupción y atracos al proceso de cambio monetario, destruyendo de esta manera al Bolívar como signo monetario. 

El post chavismo es el responsable de la grave fatiga social de los venezolanos y de allí su legítimo derecho a protestar. La protesta social es un derecho establecido en la Constitución, amparado en el principio y valor de la libertad pero además sustentado en el gen democrático de los venezolanos. Esa protesta frente al mal gobierno del post chavismo es lo que abraza una creciente ingobernabilidad debido al hiato perverso de un post chavismo que aspira a la hegemonía y una oposición dividida. 

El ambiente político real de Venezuela muestra a un gobierno post chavista con pretensión hegemónica, mal gobierno que desconoce al gen democrático del venezolano. Por ello, el gobierno cree que puede contener la participación política, el discurso crítico y la organización social que exigen reivindicaciones a quienes han demostrado una total incapacidad.  El gobierno apela a la arbitrariedad, a la persecución, al amedrentamiento para terminar encarcelando a hombres y mujeres venezolanos que tienen el derecho de pensar en un mejor país y, en consecuencia, accionan no por un ejercicio político sino por una responsabilidad ética, es decir, una ética de compromiso.

A partir de aquí, aparece una figura que me corresponde representar hoy que no es otra más que “La Familia en defensa de la Libertad”: Libertad en la cual los padres que creemos en la democracia, y que creemos en Venezuela somos intransigentes no obstante el uso despiadado del militar   inconstitucional e inhumano   empleado el gobierno para intentar contener el derecho que nos corresponde a todos: construir un mejor país. 

El post chavismo como gobierno oprime, vigila  y se interna en el desenvolvimiento de la sociedad mediante los “patriotas cooperantes” reforzados por los círculos de la violencia que se organizaron en el Palacio de Miraflores. Allí se constituyeron y ahora crecieron para hacer valer el concepto de que la revolución era pacífica pero armada. Armada mediante el uso del elemento militar en la política y armada mediante colectivos que oprimen y se oponen al ejercicio cívico del ciudadano.

El gobierno post chavista es un mal gobierno por una razón simple: gobierna de acuerdo a sus caprichos y nunca de acuerdo a la Constitución y al cuerpo de leyes vigentes. Ese mal gobierno es en consecuencia un gobierno que no acepta la protesta social y el ejercicio de la libertad consagrados en la Constitución como derechos de los ciudadanos. Al no entender la protesta social y el ejercicio libre de los derechos de los ciudadanos, el gobierno post chavista arremete contra la protesta social de espalda al gen democrático de los venezolanos.

La historia reciente, es decir, el ambiente político real de Febrero del año en curso, muestra como una protesta legal que comenzó con una protesta estudiantil y crece en una Universidad va a dar pie a una protesta social que está vigente en el momento en el cual discutimos la presente ponencia. Esta vigente porque esa protesta social se ha convertido en resistencia civil y persigue que Venezuela como sociedad democrática de acuerdo al Art- 2 de la Constitución accione en sus ciudadanos para lograr el proceso de redemocratización que nos corresponde.

Hoy, en Venezuela, en su sistema político gobernado por el post chavismo inepto,  la ejecución legitima de la  protesta social por parte del cuerpo societal venezolano, ha dado pie que el gobierno, de manera arbitraria en forma inhumana y usando operaciones militares de toma de ciudades haya creado situaciones conflictivas. Situaciones  que registran 873 heridos, 43 muertos y 3123 detenidos por el delito de protestar, es decir, por el legitimo deseo y la obligación moral que tiene cualquier venezolano para expresarle  a quienes gobiernan que existen demandas pospuestas, que el gobierno es responsable de múltiples desigualdades sociales y políticas injustas que solo se corrigen en el tanto que el gobierno entienda que solo y solo por la vía del diálogo se pueden minimizar, rectificar y lograr un buen gobierno. Es decir, pasar, cambiar o modificar de un mal gobierno a un buen gobierno: léase, gobernar de acuerdo a lo establecido en la Constitución.

 

El gen democrático pareciera esta cercado, esta cercado por una burocracia militarista, por un estado policial, cercado por círculos violentos, pero también esta cercado por una oposición política que no termina de comprender e interpretar el proceso perverso que arropa la ecuación política venezolana.  Cuando el gen democrático aflora en los más jóvenes y en ese grupo de partidos políticos del siglo XXI, el post chavismo militarista, arbitrario, armado, persecutor y perverso acciona contra quienes, en legitimo derecho hacen uso de la protesta, protesta que muchas veces se radicaliza y violenta por infiltrados y por eso se cae en la dolorosa circunstancia que durante el año  hemos visto con el mayor asombro un grupo de padres y madres que responsablemente nos sentimos en la obligación de actuar en la política, entendiendo a la familia con el deber de defender el gen democrático y la libertad.

 

El post chavismo arbitrario como gobierno sin control es incapaz de enfrentar la protesta social. Entonces, enfrenta la protesta social por la vía de operaciones militares. Militares que nada tienen que ver con la seguridad pública sino con la seguridad física en el campo militar, lo cual resulta contrario a toda lógica de gobierno porque emplea las bocas de fuego y la estructura militar para intentar garantizar paz y armonía al cuerpo social. En contrario el gobierno lo que alcanza es un proceso antipático, chocante y despreciable al militarizar todos los espacios en los cuales se desenvuelve la sociedad venezolana.

El post chavismo como gobierno es arbitrario. Es arbitrario por cuanto se le hace imposible entender que frente a las grandes desigualdades que ha creado este gobierno, no es la militarización de la política lo que se requiere, y mucho menos el empleo del elemento armado para contener la protesta social. Debiera entender quien gobierna que toda protesta social surge de demandas pospuestas, no resueltas y que la única vía en la que ellas se amainan es resolviendo tales demandas lo cual es propio de un buen gobierno. Buen gobierno que no puede ser este porque al operar de manera caprichosa, que frente a un problema de seguridad pública emplea el cuerpo armado.

El post chavismo y la cúpula militar violan la constitución y siguen probablemente el modelo fidelo-comunista donde el adversario político es visto como un enemigo o traidor  y tiene que ser controlado, derrotado y, si es posible, destruido. Por eso es que al gobierno poco le importan los  muertos, los heridos, los jóvenes vejados y todavía en presidio y la delicada situación creciente de rechazo que existe en la juventud y en los demócratas hacia el gobierno y en contra de una institución que debe ser eliminada del sistema político venezolano: el componente miliar.

El post chavismo como gobierno persigue la protesta social, amedrenta la sociedad y para ello emplea a la Guardia Nacional, Policía Nacional, el sistema de aviones de pala de la fuerza aérea, a los paracaidistas del Ejército y como si fuera poco a los perversos grupos armados que ellos denominan “Colectivos”. Con este grupo de organizaciones armadas monta operaciones para que de inmediato se contenga la protesta pero además quede la imagen y cunda el amedrentamiento y el temor en el resto de la sociedad a objeto de que se dobleguen las conductas del ciudadano que con gen democrático entienden como derecho protestar.

El post chavismo arbitrario, inepto y primitivo juega con una cúpula militar maximizando el riesgo político en Venezuela con lo cual ha permitido que surjan dos corrientes de rechazo hacia el gobierno arbitrario. Una primera de carácter internacional que aboga porque en Venezuela se  respete la Constitución pero sobre todo la Declaración de Derechos Humanos; y la otra, quizás mas importante pero menos notoria, el fervor de la familia venezolana que frente al grave riesgo político que acomete el gobierno arbitrario se ha propuesto dar un paso adelante para como organización de la sociedad construir un nuevo foco de resistencia que es la lucha de la Familia por la Libertad.

La Familia en la política constituye una expresión consecuencia del planteamiento del post chavismo arbitrario que en combinación con una cúpula militar en funciones de gobierno cree que puede limitar el ejercicio de la participación política en el país y en especial a los jóvenes. La Familia: el padre, la madre, los hermanos,  sentimos que nos llama una responsabilidad ética y política para defender a nuestros hijos y nuestros nietos de esta arbitrariedad gubernamental. La Familia entiende que la familia en la política es un nuevo cruce de camino, doloroso e imprevisible, por estar viviéndose frente a un gobierno arbitrario y una  clase política que mal representada  ha dado la espalda al sacrificio heroico que vive Venezuela en sus jóvenes  desde el 12 de febrero del presente año.

La Familia está en cuenta de la grave coyuntura que ha impuesto en la política el chavismo y el post chavismo, igualmente comprende la necesidad de una participación contendiente por parte de los venezolanos en el inicio del siglo XXI para recuperar un sistema político gobernado por la Constitución. La Familia está convencida que el chavismo y post chavismo son una amenaza que pretende imponer el comunismo habiendo creado una regresión política, económica, moral y social de consecuencias impredecibles para la sociedad venezolana. Toda esa adversidad, la Familia la entiende como una obligación para robustecer la participación contendiente necesaria y lograr el cambio de esta Tiranía.

Oportunidad para la familia en política con el fin de diseñar la Familia en la defensa de sus hijos frente a un gobierno arbitrario y una cúpula militar cómplice capaces de actuar como unidad social, afectiva, política  para decir presente. Presente para defender la iniciativa de los jóvenes que quieren un mejor país, presente para entender la protesta como una expresión digna y decente frente  a la barbarie del comunismo y del militarismo. Presente para hacer brillar los valores tradicionales de la familia, de la familia venezolana que cree en la venezolanidad y que se amarra en las tradiciones del segundo discurso europeo y de la herencia del discurso mantuano para enfrentar la dictadura del Socialismo Bolivariano.

La Familia en política es la actuación ética del grupo familiar con ética de compromiso. Son los adultos y adultos mayores para reforzar la conducta valiente de los jóvenes que están reclamando que haya un buen gobierno y están exigiendo que se piense en la Venezuela del siglo XXI la cual cree firmemente en la siembra del gen democrático que se inició hace 6 décadas. Gen democrático que muestra frutos en sus jóvenes, mujeres y hombres, inteligentes, preparados y dispuestos y que se niegan a ser arrinconados por un grupo de bárbaros que cuanto tienen como grupo no es más que la convicción de que en política hay enemigos que deben ser vencidos y, de ser posibles, destruidos.

La Familia en política ha practicado y practicará la ética política. Ética política que consiste en atarse al plan de ruta que establece la Constitución y el cuerpo de leyes, sumando a ello los valores del terruño, de la venezolanidad y del deseo de tener una Venezuela digna y decente donde el poder político pueda comprender su enorme responsabilidad histórica y su obligación de buen gobierno. La Familia en política va a defender a sus jóvenes, va a defender a los partidos del siglo XXI no porque no le importen los partidos tradicionales, sino porque los partidos del siglo XX debiesen ser la clase política y no saben actuar como tal.

La Familia va a defender a sus hijos y a sus nietos yendo al campo internacional, pero practicando la resistencia civil y enseñando con los valores tradicionales de la familia venezolana, negándose a ser comunista y creyendo que en Venezuela existe espacio para la diatriba política pero nunca podrá haber espacio para la arbitrariedad, el amedrentamiento y la saña política que tanto daño le ha producido a la sociedad venezolana. La familia defenderá a sus hijos y nietos mediante la visita a las regiones, anclada en el uso de la ciencia política que es la que enseña la maniobra y estrategia civilizada y civil para convertirse en poder en un Estado, en este caso, Venezuela.

La Familia en política exigirá la libertad, muy distante al libertinaje y al desorden, la libertad que como expresión de la nobleza se impongan por encima de la arbitrariedad. La arbitrariedad que es signo de un gobierno usurpador, mal gobierno que cree que puede maltratar a los jóvenes de esta patria extraordinaria que está consciente que su futuro tiene que ver con la democracia.

La Familia en la política crece en la coyuntura que vive Venezuela dentro un proceso de regresión y atraso en la cual la familia es una necesidad y una oportunidad. Necesidad para contener la pretensión hegemónica de la barbarie castro chavista y el post chavismo autocrático-militarista y la oportunidad para demostrarle a los venezolanos todos el valor extraordinario peso y espacio de la familia como núcleo constructor de la Venezuela en el siglo XXI.

La Familia como actor político, representará el mejor actor colectivo para que sepa Venezuela, América Latina y el Mundo que los mayores de la sociedad venezolana tenemos coraje y consciencia para la defensa de nuestros hijos. Igual preocupación por la construcción de un destino mejor que nos merecemos y para dictar cátedra frente a la barbarie comunista que todavía sueña que la cooptación, la corrupción y el vandalismo político son suficientes para doblegar a hombres y mujeres de bien.