• Caracas (Venezuela)

EDITORIAL

Al instante

La pensión de IVSS:
Esperando y nunca llega

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Como si no fuese suficiente vejamen para quienes han dedicado toda su vida al trabajo el tener que aguantar pacientemente en largas colas ante distintos despachos su turno para tramitar los documentos que exige el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, ahora resulta que no hay dinero. En nuestro país demoran lo suyo para otorgar un derecho adquirido, cuyos beneficios, en cualquier país medianamente moderno, son automática y prestamente reconocidos por eficientes sistemas informáticos.

En Venezuela, donde al atraso ideológico debemos añadir el rezago tecnológico, hay además que tomar en cuenta que ­-a diferencia de las naciones serias donde los presupuestos se elaboran para ser respetados- las erogaciones que supone el pago a los jubilados no son debidamente contempladas en el gasto corriente, sino más bien cargadas a partidas extraordinarias, créditos adicionales y otras formas de enredar las finanzas públicas.

En todo caso, lo que sí está claro es que, desde el pasado mes de marzo, como denuncia Edgar Silva, coordinador del Comité de Derechos Humanos para la Defensa de Pensionados, Jubilados, Adultos Mayores y Personas Discapacitadas, el Seguro Social no ha asignado sus pensiones a los nuevos aspirantes que cumplieron con los requisitos legales para hacerse acreedores de las mismas (haber sufragado un mínimo de 750 cotizaciones semanales y contar al menos con 55 años de edad, la mujeres y 60, los hombres); pero si esta irregularidad preocupa, mayor motivo de inquietud es constatar que, como también refirió Silva a El Nacional, “los funcionarios del IVSS han señalado que no tiene recursos suficientes para ampliar el número actual de pensionados”.

Ante una situación como la descrita es pertinente preguntar ¿a dónde han ido a parar las un millón de veces multimillonarias sumas que han ingresado al país durante la administración roja y por qué no se ha creado un fideicomiso orientado no sólo a garantizar que las pensiones se otorguen a su debido tiempo, sino que las mismas puedan ser indexadas con los intereses que ese fondo fiduciario podría generar?

Preguntas que flotarán en el aire sin que ninguno de los responsables del despilfarro y la malversación se dé por aludido, pero que concitan a especular que las medidas implícitas en el paquetazo que se nos viene encima -aumento de la gasolina, venta de Citgo, nueva devaluación- apuntan a remendar los huecos que, mediante el manejo alegre y la apropiación indebida de la renta petrolera, han hecho del tesoro nacional una auténtica regadera.

Aquí, como sostuvo hace un par de semanas el alcalde de Iribarren (Lara), Alfredo Ramos, se necesita una nueva ley de pensiones para normalizar los beneficios y ayudas a que tienen sobrado derecho los adultos mayores; de lo contrario, tendremos a centenares de miles de jubilados esperando, como el coronel que no tenía quien le escribiese, por una aprobación que nunca llega.