• Caracas (Venezuela)

EDITORIAL

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Las amenazas de Diosdado

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El Nacional no sufre de miopía. Tiene los ojos sanos y abiertos de par en par para informar con precisión y respeto a los lectores. Las orejas también, por supuesto. Si así lo hace en situaciones normales, acude a mayores previsiones cuando proliferan las amenazas contra la libertad de expresión.

Pero la consulta al oculista no hace falta cuando la información tiene el tamaño de un dinosaurio. Todos ven al animalote sin necesidad de lupa. Tal es el predicamento de la noticia sobre supuestos nexos delictivos del presidente de la AN que se registró en nuestras páginas.

Un conocido periódico español conmovió a la opinión pública con una noticia trascendental para los venezolanos: un miembro del equipo de seguridad del alto gobierno se echó en el regazo de la DEA para denunciar a uno de sus antiguos jefes, Diosdado Cabello, por las supuestas actividades ilícitas que realiza valiéndose de su ubicación en la cúpula del régimen.

De inmediato, El Nacional puso en movimiento a los miembros de su redacción, con el objeto de calibrar la potencia y la limpieza de un escopetazo aturdidor. Después comprobó que el eco del escopetazo comenzaba a sonar en las agencias internacionales más confiables y ordenó que se publicara lo que se anunciaba como un suceso capaz de traer cola.

Tanta cola ha traído, que el señor Diosdado, presidente de la AN, anuncia que demandará a El Nacional por la oportuna cobertura que dio al suceso que lo involucra. El Nacional debió guardar silencio para evitar trajines judiciales, es lo que se deduce de la amenaza de quien se exhibe como demandante, o refugiarse en la miopía de otros órganos de información que no se dieron por enterados.

"Después de que introduzco una demanda de ese tipo eso corre solo. A mí me resbala y en eso soy implacable", afirmó Diosdado Cabello. Pero El Nacional sabe que demandas de tal laya no corren solas en la Venezuela corrupta, sino que marchan acompañadas por mañas y presiones al complaciente poder judicial.

El Nacional se sentará a presenciar el rumbo de la demanda contra el periódico español, pero también contra las agencias internacionales que pusieron al acusador a viajar con sus trapos sucios por el mundo. Será de lo más interesante ver cómo se reclama a unos órganos de información de primera importancia porque hacen su trabajo con diligencia y pulcritud, pero seguramente será de lo más aleccionador la reacción de unos jueces anonadados por la inconsistencia de una causa que no cabe en ningún código.

El señor Cabello tendrá que demandar a todos los periódicos de Grupo de Diarios América, a los diarios estadounidenses y centroamericanos, a los franceses, italianos e ingleses, y no pare usted de contar. Necesitará contratar unos 2.000 abogados y cada vez que viaje le esperará una citación ante un tribunal. Si se mete con solo 3 diarios (2 venezolanos y 1 español) pues quedará como un cobarde que le pega a los niños y no se enfrenta con los de su tamaño.