• Caracas (Venezuela)

EDITORIAL

Al instante

Los nuevos gusanos

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La amenaza como estilo para dirimir los conflictos y como estilo de gobernar es una praxis constante en los dos últimos gobiernos. De allí el usar el expediente permanente de ver enemigos y traidores hasta en la sopa, de culpar de los males del país a todos los demás menos a los verdaderos culpables, los rojo rojitos, que son quienes tienen la responsabilidad de gobernar y a quienes, por cierto, se les cancela sus respectivos sueldos para que hagan bien las cosas.

Y también se les paga para que actúen ajustados a derecho y apegados a la Constitución. Pero por ignaros y abusadores se saltan los derechos de los ciudadanos como lo ha hecho el reincidente señor Maduro al amenazar con cerrar nuestros consulados en Estados Unidos, luego de que se enterara que una caravana de venezolanos llegará a Washington el viernes para protestar por la situación que atraviesa Venezuela.

Si exceptuamos al demente de Fidel Castro, nunca los gobernantes latinoamericanos han amenazado a sus ciudadanos como paga pleitos de sus diferencias reales o artificiales con Estados Unidos. Imaginemos, por un momento, que los gobiernos mexicanos amenazaran a las administraciones gringas con cerrar los consulados que atienden a los millones de mexicanos que visitan o residen en ese país.

Basta un ejemplo: nunca se escuchó al bichito nicaragüense Daniel Ortega, en conflicto con Ronald Reagan, vengándose de y sancionando a los nicaragüenses que viven en aquel país. O al Frente Farabundo Martí, de El Salvador, ahora presidiendo el gobierno, prohibir las remesas a los familiares porque provienen de ciudadanos de origen salvadoreño apegados a la constitución de Estados Unidos.

Que los venezolanos portadores de la doble nacionalidad usen el legítimo derecho que les brinda la democracia estadounidense de protestar por la situación que atraviesa Venezuela es, por decir lo menos, una prorrogativa tan útil como legítima.

¿Escucharía Maduro alguna vez a los turcos siendo amenazados por protestar en Alemania a favor de una plena democracia en Turquía? Lo vergonzoso es que el señor Maduro use un expediente tan ruin como pedirle a la fiscal general que investigue e identifique quiénes son los venezolanos que, desde el exterior, llaman a agredir ³la soberanía en Venezuela². Ahora resulta que soberanía venezolana es ridículamente igual a oponerse al corrupto y excluyente gobierno chavista.

El mundo vio con estupor como cerraron por venganza el Consulado de Venezuela en Miami y, posteriormente, limitaron la entrega de divisas a quienes visitan el estado de Florida, casualmente el lugar que alberga a más venezolanos perseguidos y exiliados. Con ello impiden que se reúnan los familiares y amigos y que los abuelos ni siquiera puedan visitar a sus nietos.
 
Estas tropelías solo pueden salir de mentes perversas como las de Fidel Castro, quien acuñó el epíteto de ³gusanos² contra los cubanos que se fueron de la isla porque no estaban de acuerdo con su sistema comunista. Lo cierto es que el gran gusano es precisamente Fidel, que ha podrido una isla hermosa y querida por todos los caribeños.

Los venezolanos llegarán hasta la Casa Blanca a dejar testimonio de su rechazo por la acumulación de problemas producto de un gobierno de manganzones inútiles que, entre otras perversidades, han hundido a un país y le han amputado sus derechos democráticos como lo demuestran públicamente estas amenazas de Maduro.

Protestar no es traicionar a la patria. Traicionar a Venezuela es lo que se hace hoy: mantener a los venezolanos nadando en la basura, en la falta de agua, de electricidad, en la inseguridad creciente y la criminalidad generalizada, y en la inmensa corrupción que nos coloca hoy entre las naciones más hediondas del continente.