• Caracas (Venezuela)

EDITORIAL

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La herencia de los compadres

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Como los venezolanos honestos sabían por el olor de los dólares, ayer el presidente Obama, dijo basta ─como Fidel cuando no estaba descocado─, y ordenó que se aplicaran las sanciones contra altos funcionarios venezolanos.

Obama (de acuerdo con las agencias de noticias que tanto odia el señor Maduro), declaró la “emergencia nacional” por el “riesgo extraordinario” que supone la situación de Venezuela para la seguridad de Estados Unidos.

Según la agencia Efe, Obama “aplica y amplía” las sanciones contra algunos ciudadanos venezolanos incluidos en una ley aprobada en diciembre pasado, según explica en un comunicado el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

Resulta importante que los venezolanos, ante el cerco comunicacional interno, sigan con atención a las agencias internacionales de noticias que se rigen por un código de ética estricto e inquebrantable y ayudan a decir la verdad al país.

De acuerdo con los despachos “el gobierno de Washington ha identificado a siete altos cargos del Ejecutivo de Venezuela supuestamente vinculados con violaciones de los derechos humanos, a los que ha bloqueado sus bienes y prohibido la entrada a Estados Unidos”. Vaya, vaya, de pronto salta el sapo y queda ensartado.

Las noticias señalan a “Gustavo Enrique González López, director general del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional; así como el ex director de Operaciones de la Guardia Nacional Bolivariana y comandante de la Región Estratégica de Defensa Integral Central, Antonio José Benavides Torres; el presidente de la Corporación Venezolana de Guayana y ex comandante de la Guardia Nacional Justo Noguera Pietri y la fiscal 20 del Ministerio Público Katherine Haringhton”.

La lista la completan el director de la Policía Nacional Bolivariana, Manuel Pérez Urdaneta; el comandante de la 31 Brigada Armada del Ejército, Manuel Bernal Martínez y el ex jefe de la Redi de Los Andes, Miguel Vivas Landino.

Un coro de angelitos. ¿De dónde habrán sacado esas inversiones millonarias para colocarlas en el imperio, si es cierto, claro está, lo que dicen?

La Casa Blanca “responsabiliza a estos funcionarios venezolanos de violar los derechos humanos al reprimir las protestas callejeras que dejaron 43 muertes en el año pasado”. A la fiscal Haringhton le señala de “haber formulado cargos criminales a líderes de la oposición usando correos electrónicos fraudulentos”. Tremenda fiscal, tan respetuosa ella de la ley.

Los voceros de la Casa Blanca se negaron a revelar cuántos activos podrían poseer en Estados Unidos estos siete funcionarios, y rehusaron explicar por qué decidieron castigar a estos representantes de medio nivel y no a dirigentes del alto gobierno. Y es que la gran pregunta es por qué Obama perdonó a la suprema cúpula de generales que tienen real como arroz en el exterior y no los tocaron ni con el pétalo de una rosa. ¡Ay Nicolás!