• Caracas (Venezuela)

EDITORIAL

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El bolivariano idiota

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Es que el destino es cruel por naturaleza y no perdona. Los únicos tontos de esta parte del continente son, a no dudarlo, los venezolanos. No solo regalamos nuestra riqueza y hundimos el futuro del país, sino que, para guinda de la torta, seguimos dando trato de hermanos menores y aliados indispensables a una cuerda de mandatarios de baja estofa que ni en sus países los quieren.

Ahí está el caso de Evo Morales a quien Hugo Chávez le regaló todo lo imaginable, como si fuera un pobre de solemnidad, cuando en verdad el mandatario de Bolivia fue financiado subrepticiamente por los barones de la coca, quienes estaban interesados en devolver el cultivo a los niveles anteriores a la reducción de las plantaciones impuesta por la DEA.

La estrategia era y sigue siendo reclamar el uso de la hoja de coca como una costumbre natural del pueblo boliviano, algo ancestral y, por tanto, objeto de protección oficial, al punto de llevar tan hipócrita propósito hasta las Naciones Unidas para darle mayor relevancia. Algo por demás inútil porque la coca como cultivo clandestino ya había arraigado en Colombia y Perú, hoy por hoy los principales productores de esta planta en el mundo.

Lo que Evo se negó a afirmar es que la hoja de coca es fundamental para que el campesino boliviano, pobre y desnutrido pueda trabajar en las peores e inhumanas condiciones y ser explotado por los dueños de la tierra hasta su último respiro. Que maravillosa manera de ayudar a los patronos a sacarle el jugo a un ser humano, diría Carlos Marx.

Pero todo se sabe porque la carrera de líder de Evo no nació de la nada y tampoco la costeó con su propio dinero. Hoy Bolivia vuelve a incrementar su producción de hoja de coca y no precisamente para que se la lleve a la boca y la mastique el campesino, sino para exportarla a Brasil como consta en el último informe preparado por una comisión oficial conjunta integrada por brasileños y bolivianos.

En el ínterin se descubre que la exesposa de Evo comandaba una red de negocios fraudulentos con el gobierno y ahora está tras las rejas. Incluso se habla de un hijo de la pareja que no se sabe si está vivo. Al mismo tiempo sale a la luz que el vicepresidente de Bolivia mintió sobre sus estudios en México, donde supuestamente se había graduado y luego seguido un posgrado. Al final tuvo que revelar que todo era  mentira y que nunca se graduó. Toda una telenovela.

El otro presidente que vino para rendir homenaje a Chávez es Daniel Ortega, de Nicaragua, acusado por su propia hija de haberla agredido sexualmente cuando era una niña. Por si fuera poco, su esposa es una de las mujeres nicaragüenses más ricas y poderosas, pues manejó con gran habilidad la ayuda que Miraflores le enviaba al presidente Ortega. Todas las exportaciones de café, ganado y granos hacia Venezuela debían recibir previamente su “bendición, constante y sonante”.

Razón tiene Henry Ramos Allup al tildarlos de  “parásitos internacionales que vinieron para los funerales” de Hugo.