• Caracas (Venezuela)

EDITORIAL

Al instante

El bloque bloqueado

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El Bloque de Prensa Venezolano sabe como pocos sobre la adquisición y el uso del papel para los periódicos. Echó los dientes lidiando con bovinas, comprándolas y trayéndolas del extranjero para convertirlas en noticias. Lo mismo sucede con la Cámara de Periódicos de Venezuela.

Hasta aquí todo va bien, pero surge una pregunta definitiva y que causa urticaria en quienes conocen los tejemanejes de la Asamblea Nacional y de la ya famosa Comisión de Medios, que ha convocado a los dos gremios antes nombrados para escuchar sus planteamientos sobre el problema del papel para los periódicos: ¿Tiene la Comisión de Medios poderes especiales para ordenar a alguna instancia del gobierno que dé una respuesta rápida y efectiva a este asunto que azota a la prensa nacional?

La respuesta es fácil: no la tiene y menos aún cuando en vez de interpelar al jefe de Cadivi, al ministro de Comercio o al vicepresidente de asuntos económicos, Rafael Ramírez, los diputados de la comisión se dedican a “conocer el problema”, como si vivieran en Marte o Saturno y no en Venezuela.

Desde luego que se trata de las típicas jugarretas del oficialismo para ganar tiempo, enredar un asunto que desde el principio está bien claro técnica y económicamente, y que lo único que necesita es que desde los despachos vinculados al problema se den las órdenes precisas. Como el gobierno se niega a darlas porque no le sale su real gana, entonces apela a todos estos subterfugios cuyo único objetivo es marear a la opinión pública.

Está bien acudir ante la Comisión de Medios pero está muy mal que no se convoque a quienes desde el oficialismo están bloqueando la solución del asunto desde hace meses. Parece que los altos funcionarios no deben ser molestados porque, según dicen, están demasiado enredados peleándose entre ellos mismos, pero eso no se lo cree nadie porque el deber de un ministro o de un jefe de Cadivi no es causar problemas sino solucionarlos.   

Los directivos del Bloque de Prensa son interlocutores adecuados, no sólo porque saben como pocos del asunto, sino también porque son expertos en el manejo de un negocio que los ha convertido en una referencia nacional. Pero la conducta del gobierno frente a la extraordinaria escasez del papel es negarse a escucharlos, pese a la experticia que los acredita.

En Cadivi no les abren ni un postigo, ni una celosía a través de la cual expresen sus cuitas y sugieran el remiendo de sus urgencias. La Asamblea Nacional simula escucharlos, pero sin que siquiera una flaca bocanada de humo blanco permita anunciar el desenlace de un problema que incumbe a toda la sociedad.

En la Asamblea Nacional no está la solución sino en los órganos competentes que el gobierno ha destinado para eso. En la AN las comisiones son oficinas sin poder, todas dominadas por el nuevo capitán general de la provincia de Venezuela, el señor Cabello.