• Caracas (Venezuela)

EDITORIAL

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El Padrino

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Entre las cosas repugnantes que convierten al gobierno en una verdadera alcantarilla por donde corre lo peor de la sociedad, destaca la permanente manía de acudir a la mentira y al descaro cuando se trata de ocultar la violencia sistemática que las fuerzas policiales y los componentes militares ejercen contra los ciudadanos que salen a protestar pacíficamente.

Los policías y los militares, como se saben protegidos por sus jefes y por la fiscalía y los tribunales, cometen todo tipo de tropelías contra los civiles además de que también arremeten con alevosía y prepotencia contra la propiedad privada. Esta conducta francamente bárbara y que a todas luces violenta los derechos humanos le importa poco a los altos mandos policiales y a los jefes de los cuerpos de seguridad, así como a los comandantes de las fuerzas armadas, que se sienten por encima de la ley y de la Constitución.

En verdad, y en especial en cuanto a ciertos y determinados jefes castrenses, pareciera que se sintieran inspirados por la película de Francis Ford Coppola merecedora de varios Oscar de la academia imperialista de Hollywood y como tal no debería servir de ejemplo para nadie que se considera un soldado de la revolución cubana bolivariana, como bien lo dijera no sólo Hugo Chávez, sino Raúl Castro, cuando pronunció una frase insultante e inolvidable para todos los venezolanos honestos y patriotas: “Cuba y Venezuela, un solo país”.

Venezuela nunca va a ser una colonia de Cuba, aunque El Padrino repita hasta el cansancio su famosa frase: “Le haré una oferta que no podrá rechazar”. Pero este lenguaje mafioso no tiene cabida aquí en Venezuela y jamás lo aceptaremos porque en este país hay ciudadanos dispuestos a no entregar nuestra soberanía a un par de sinvergüenzas que reinan en Cuba y chupan sin pagar el petróleo que nos pertenece.

Por ello la gran debilidad de este gobierno consiste en la inquietud que despierta entre los venezolanos que tienen y les sobra coraje y valor, el hecho de que las fuerzas armadas puedan estar siendo adoctrinadas en función de los planes anexionistas de otro país.

La Constitución es muy clara al respecto en cuanto a la protección y salvaguarda de la integridad de nuestro territorio y del ejercicio de nuestra soberanía. Pero, a la luz de la influencia cada vez más creciente (según las publicaciones internacionales especializadas) de los asesores cubanos en sectores de la defensa nacional, han surgido preocupaciones en grandes sectores de la población sobre lo peligroso que significa permanecer impasible ante el avance de agentes extranjeros en nuestros aparato institucional.

No escapan a esta preocupación la oficialidad de las fuerzas armadas, acusadas de golpistas por altos jefes del gobierno a través de los medios de comunicación sin mostrar pruebas que así lo demuestren, lo cual constituye una grave ofensa a la lealtad que en todo momento ha demostrado la FAN. Todo se mantiene innecesariamente en secreto, aunque circula por las redes sociales que un cierto número de oficiales están detenidos y que otros han expresado su inquietud, resistencia e inconformidad por la utilización de las fuerzas armadas en la violenta represión de las protestas sociales y estudiantiles.

Ayer el general Padrino (jefe del Comando Estratégico Operacional de la FAN) escribió en Twitter lo siguiente: “Acabamos con el toque de queda impuesto por el terrorismo en San Cristóbal”. Tremenda victoria la del general Padrino, al derrotar a jóvenes manifestantes que protestaban porque en sus hogares no hay leche en polvo, ni azúcar, ni pollo ni harina pan. Tampoco hay seguridad porque si salen a la calle la GNB dispara contra ellos, y si se salvan les cae el hampa.