• Caracas (Venezuela)

EDITORIAL

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Mercosur y sus crisis

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Venezuela ingresará como miembro pleno de Mercosur el viernes 7 de diciembre. Han trascurrido seis años desde que el presidente Chávez Frías decidió el retiro de Venezuela de la CAN, según dijo entonces, “porque era un negocio de la oligarquía colombiana”. Ese tiempo demoró el ingreso a Mercosur, y no porque el mecanismo sea una expresión de “relaciones socialistas”. Las razones se ocultaron bajo la proclama de que “Mercosur es estratégico para Venezuela”. Nadie sabe lo que esto significa, pero igual da. Lo cierto es que el Mercado Común del Sur es un organismo que estimula y regula los intercambios comerciales, y Venezuela tiene muy poco que ofrecer porque las importaciones masivas y las políticas de control y expropiaciones acabaron con la producción nacional.

A los pequeños países de Mercosur, Uruguay y Paraguay, les interesaba la presencia de Venezuela para balancear un poco el gran desequilibrio existente entre ellos, Brasil y Argentina. El ingreso de Venezuela paradójicamente se hizo a costa de Paraguay, excluido de hecho. Lo cierto es que el mercado común ha tenido serios problemas en los últimos años, sobre todo porque entre Brasil y Argentina las discrepancias aumentan.

Ahora Argentina aplica un severo control de cambios que niega la esencia de Mercosur. Y en cuanto al régimen económico y político de Venezuela, pues basta leer los documentos para darse cuenta de que es muy poco compatible con el esquema del Sur. Mercosur es la alianza de los Estados, el sector privado y los trabajadores. Venezuela niega los dos últimos, y es un Estado que todo lo controla y monopoliza.

Los sectores privados y los trabajadores de Mercosur lo saben perfectamente bien. Jamás pronunciaron una palabra de solidaridad con los empresarios venezolanos ni con los trabajadores organizados.

Prefirieron sacrificarlos en nombre de las grandes negociaciones que se vislumbraban con un socio provisto de dólares que todo lo importaba. Como si el diablo interviniera en estos asuntos, al momento del ingreso pleno de Venezuela al Mercosur estas maravillas están entrando en el ocaso. Ya no hay vacas gordas en estos paisajes.

La propaganda es otra cosa, y de ahí que los folletos y las notas de prensa hablen de que Mercosur llega a la cumbre de Brasilia con “el fortalecimiento del ingreso de Venezuela”. Sería preferible no detenerse en estos pormenores porque se descubre de inmediato el enorme esfuerzo de imaginación que hacen sus redactores para presentar un panorama color de rosa. Mucha bomba y poco chicle. Que si con el ingreso de Venezuela, Mercosur pasará a tener el tanto por ciento de las reservas probadas de petróleo o tanto de gas. Lo que debían decir es que Venezuela produce menos que hace cincuenta años. Y que el negocio del petróleo es cada vez más complejo. Otra sería la situación de Venezuela de no haber abandonado la CAN. Y de no haber acabado con la producción nacional.