• Caracas (Venezuela)

EDITORIAL

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Héctor Rodríguez y la austeridad

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Héctor Rodríguez viajó el sábado 29 de noviembre a China. En su cuenta de Twitter decía: “Estamos saliendo para la milenaria China (…..)”. No aclaraba el señor vicepresidente para el Desarrollo Social y de las Misiones a quiénes se refería con el uso del plural. Es decir, no explicaba cuántas personas integraban la misión, ni tampoco cuál fue el monto total de los viáticos que les entregaron para el viaje. En otro tuit decía el señor ministro lo siguiente: “El presidente @NicolasMaduro nos instruyo que la tarea más importante de este viaje es garantizar las 1.500 escuelas para nuestra juventud” (la palabra instruyó, no estaba acentuada; evitaremos comentar aquí la calidad del idioma que utiliza Rodríguez, ohhh paradoja, también ministro de Educación).

Estos son los tiempos de austeridad que anuncia el presidente Maduro: por alguna razón que escapa a la comprensión de cualquier ciudadano empobrecido, para garantizar la construcción de 1.500 escuelas en Venezuela, un grupo de funcionarios venezolanos debe viajar a China. ¿Por qué? ¿Qué justifica un viaje semejante, a un destino tan alejado de Venezuela? ¿Lo impone acaso el gobierno de China? ¿Les obliga a viajar a implorar el financiamiento? ¿Dónde queda entonces la anunciada austeridad? ¿Por qué Maduro, en vez de avalar semejante traslado, no ordenó la cancelación del viaje y lo exhibió como pieza de caza de su supuesta política de recorte de gastos suntuarios?

En la misma cuenta de Twitter del señor Rodríguez pueden detectarse cuán serias son las políticas de austeridad. Por ejemplo, dice: “Parten a Cuba médicos venezolanos que combatirán el ébola en África”. Más viajeros, más boletos, más viáticos y hasta escala en la isla de la felicidad, al mismo tiempo que en Venezuela hospitales y clínicas se ven obligados a reducir las operaciones porque no hay insumos.

No podía el señor ministro evitar la mención a la más estruendosa negación de todo anuncio de austeridad: el Festival Latinoamericano de Música Suena Caracas, contribución del alcalde Jorge Rodríguez a la política de reducción de gastos y eliminación de prácticas suntuarias en el alto gobierno.

Pero, la verdad, es que no habría por qué cargarle la mano al señor Héctor Rodríguez, cuando él no es el único que pasea y gasta los dineros de los venezolanos. ¿Qué decir, por ejemplo, del llamado canciller petrolero? ¿Cuánto costó la gira fallida de Rafael Ramírez por varios países? ¿Cuántos funcionarios le acompañaron? ¿Por qué se hizo ese viaje, cuya derrota había sido anunciada por expertos de Venezuela y el mundo?

Otro que no parece en absoluto interesado en la austeridad es el señor Andrés Izarra, ministro del Poder Popular del Turismo, que en la Feria de Turismo 2014 realizada en Barinas, que además de haber sido desplegada en un espacio de más de ocho hectáreas (tal es la inconciencia de la riqueza súbita), exhibió sendas simulaciones, una del fenómeno del Catatumbo y otra del Teleférico de Mérida, que están lejos de inscribirse en cualquier política de austeridad.

¿Dijo el Presidente política de austeridad y eliminación de los gastos suntuarios? ¿Cuándo? ¿Dónde?