• Caracas (Venezuela)

EDITORIAL

Al instante

Derrumbe moral

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Ayer la agencia AFP trasmitió una nota que le paran los pelos a cualquiera y no se trata de una exageración de la derecha pro imperialista porque, en verdad, nos demuestra el derrumbe moral que existe en el gobierno bolivariano. El texto de la noticia es el siguiente: “Venezuela fue el único país que se opuso a la condena en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU al gobierno de Siria, en una resolución adoptada por 41 votos a favor, 1 en contra y 5 abstenciones”.

La pregunta inmediata que se hacen todos los venezolanos honestos y respetuosos de los derechos humanos es por qué el gobierno bolivariano se ha hecho adicto a las matanzas, a los bombardeos de civiles (mujeres, ancianos y niños incluidos), a las masacres contra gente desarmada y contra los pueblos que luchan por sus libertades, por el derrocamiento de un dictadores que se niegan a devolver la democracia a sus ciudadanos, a las guerrillas colombianas que cobran vacunas, practican el secuestro sistemático de los agricultores y ganaderos venezolanos, que trafican con cocaína y que ametrallan a los pueblos indígenas.

La condena en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU no era una propuesta de Estados Unidos o de un grupo de países capitalistas. Al contrario, lo que estaba sobre la mesa de votación era nada menos que, como bien lo trasmite la agencia AFP, “las conclusiones de la Comisión Investigadora de Naciones Unidas sobre ese país, presidida por el brasileño Paulo Pinheiro”. Se trata pues de un país considerado estrecho aliado de Venezuela, con considerables inversiones en nuestro país y uno de los mercados más apetecibles para los exportadores brasileños.

Paulo Pinheiro no es ningún Jaua, no es un improvisado ni un ignorante en estas cuestiones de considerable importancia internacional, sino un conocedor a fondo de la materia en cuestión. En el resumen que hace poco le hizo a la agencia AFP, Pinheiro hacía hincapié “en la destrucción del espacio de la sociedad civil, en ese mercado que se beneficia de la violencia; la inexistencia del Estado de Derecho en una situación de guerra civil, y la intensificación de la militarización del conflicto, sin que sea acompañado de negociaciones diplomáticas”. No cabe duda de que estamos ante un hombre de una solidez moral incuestionable.

¿Y qué razones antepuso Venezuela para negar ayer en solitario su voto a la condena al Gobierno sirio? Pues consignas vacías de todo contenido ético y moral. Bastan estas pocas frases para sentir dolor y pena por nuestra política internacional bolivariana.

Veamos estas maravillas: Venezuela se opone a condenar a Siria por “la continuada y sostenida campaña mediática internacional destinada a satanizar los esfuerzos emprendidos por el Gobierno sirio, apelando a la manipulación de la información sobre lo que acontece en el país, muchas veces obtenida de fuentes poco fiables”. Qué pobreza moral y qué desprecio por la vida del pueblo sirio.