• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Heinz Sonntag

La difamación de Leopoldo López

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Para mi sorpresa llegó a mi correo un mensaje de un viejo amigo mío, profesor de Historia de la Universidad de La Habana. En anexo me envió un artículo del diario Granma titulado “Para destruir la obra de Chávez, la CIA apuesta por Leopoldo López, el fascista que crió”. Después de haberlo leído empecé a hacer una averiguación sobre su autor: Jean Guy Allard. Descubrí que es canadiense, pero vive en Cuba y está estrechamente vinculado al G2, además de ser amigo íntimo de Eva Gollinger, ampliamente conocida por la Alternativa Democrática en nuestro país por su posición de militante chavista-madurista.

El artículo repite con mucho detalle la acusación lanzada contra Leopoldo por el presidente Maduro. Según Allard, Leopoldo es el “jefe de las hordas fascistas que pretenden acabar con la obra de Chávez” y fue entrenado por la CIA en la Universidad de Harvard y en el Kenyon College en Ohio, instituciones ambas tildadas de centros de entrenamiento ideológico-político y militar, por parte de profesores “cuya tarea es identificar a los alumnos que pudieran ser útil, tarde o temprano, para la ‘compañía”. En Harvard, Leopoldo obtuvo una maestría en Políticas Públicas, siendo la Kennedy School of Government “otro terreno donde andan los cazadores de cabezas de la CIA”. A su regreso a Venezuela se conectó rápidamente con la CIA que operaba en nuestro país con la fachada del “International Republican Institute” (IRI).  Para cumplir su misión realizó a partir de 2002 frecuentes viajes a Washington para recibir instrucciones de funcionarios del gobierno de George W. Bush. Para completar, se integra a la Asociación Civil Primero Justicia hoy encabezada por Henrique Capriles Radonski, “este otro hijo de papá también constituye un elemento del mecanismo desestabilizador programado por la CIA, el Departamento de Estado y su Embajada en Caracas”. En abril de 2002 encabezó, siempre según nuestro periodista del G2, la marcha de la oposición “que provocó la muerte de decenas de personas y el secuestro del presidente Hugo Chávez”.  Continúa Allard: “A pesar del fracaso del plan CIA de desestabilización, López siguió desde entonces con sus provocaciones fascistas, inspiradas de los manuales de la inteligencia yanqui”. Enseguida acusa a Leopoldo López de frustrado “por no ocupar el puesto de líder en otros partidos”, razón por la cual crea Voluntad Popular y promueve las llamadas “redes populares” con el objetivo de penetrar a las comunidades y romper las filas revolucionarias. Nuestro “periodista” termina con: “Nada se debe a la casualidad. Washington tiene sus fábricas de líderes que provee a sus mecanismos de inteligencia el material necesario para sus planes maquiavélicos. Líderes formados en sus academias de futuros desestabilizadores de todas procedencias, a la imagen de su amo imperial”.

El G2 ha hecho un buen trabajo en reconstruir el currículo de Leopoldo López de acuerdo con lo que exigen el castrocomunismo e ideologías como la que ha inspirado a la revolución bolivariana desde 1999. Los venezolanos que hemos seguido la carrera política de Leopoldo podríamos fácilmente establecer su verdadero currículo que es el de un convencido político democrático cuyo enjuiciamiento al estilo de Allard, por ende del G2 y los “periodistas” dedicados a falsificar los hechos, no se le puede ocurrir sino a escribidores como él y “políticos” comprometidos con una ideología totalitaria que, si bien no tiene ingredientes nazi, sí es muy similar a la del socialismo del siglo XX en la Unión Soviética y la República Popular de la China de Mao Zedong, para nombrar solamente los dos centros del mismo, que carga en ambos países con millones de muertos y demás víctimas en la “construcción del socialismo”. Por algo se produjo la caída de ese socialismo a finales de la década de los ochenta del siglo pasado, cuyo emblema fue la caída del Muro de Berlín en 1989, además de la reconversión de China en una economía de mercado.

Apoyemos los esfuerzos de Leopoldo de contribuir a la reconquista de una Venezuela libre y democrática.