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Carlos Sánchez Berzain

Las dictaduras en acción

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La dictadura es la forma de gobernar concentrando el poder en una persona o grupo, se caracteriza por la ausencia de los elementos esenciales de la democracia, fundamentalmente por la falta de división de los poderes públicos, la violación de los derechos humanos como política de Estado, la ausencia del Estado de derecho, el ejercicio autoritario del gobierno y la imposibilidad de que la oposición llegue al poder. Las dictaduras están en acción en los países del socialismo del siglo XXI. Un apretado resumen de algunas noticias lo demuestran y recuerdan. 

En Cuba, el gobierno castrista ha procedido a la detención de activistas pro democracia y de más de 40 disidentes. Las noticias dan cuenta que la represión se ha vuelto mas violenta. El Comité Cubano de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional ha informado que en los cuatro primeros meses de este año la dictadura ha realizado 3.821 detenciones comparadas con 2.795 producidas en el mismo periodo de 2012. Las golpizas se han incrementado y se concentran en dirigentes y periodistas independientes. El periódico digital de Yoani Sánchez esta siendo censurado. Ciudadanos desesperados convertidos en balseros siguen tratando de huir; médicos, deportistas, bailarines y quien puede, se convierten en desertores buscando libertad. La crisis económica y la carencia no conocen límites, con un estado sanitario con indicadores de alarma.

En Venezuela Leopoldo López es un preso político más. Maduro ha puesto en marcha la trama del “magnicidio” aplicando la eficiente estrategia castrista repetidamente usada en Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, con la que el sistema judicial de la dictadura ha ordenado detener más opositores venezolanos y desatado una nueva ola de persecución. Las expresiones de protesta de los estudiantes continúan en las calles pero el régimen tiene el control momentáneo de la situación. El diálogo ha resultado ser solo el mecanismo de estabilización de la dictadura como había denunciado María Corina Machado. El venezolano que puede abandona su país y el alto índice criminalidad ha producido más de 4.000 muertes en los primeros meses de este año. La corrupción no se puede ocultar y la crisis económica se agrava.

En el foro Defensa de la Democracia en Ecuador realizado en el Congreso de los Estados Unidos, el ex presidente de Ecuador Osvaldo Hurtado ha ratificado que en su país no hay democracia, que Ecuador está gobernado por un dictador civil, lo que demuestra en su libro Las dictaduras del siglo XXI el caso ecuatoriano; un jurista, un congresista y un periodista ecuatorianos, cada uno desde su experticia han explicado y documentado el uso político y el control de la justicia por parte de Correa, la concentración total del poder (hoy aplicada a la “reelección indefinida”) y los atentados contra la libertad de expresión y de prensa. Con el fallo de una de sus jueces el régimen persigue ahora a un ex presidente de la democracia. En lo económico la crisis acecha, no hay dinero para ejecutar el presupuesto, Correa busca liquidez con apuro habiendo llegado a pignorar las reservas de oro, y busca sacudirse de la dolarización que da estabilidad.

En Bolivia Evo Morales realiza sus mejores esfuerzos para simular elecciones forjando una oposición funcional y dividida; importantes líderes y potenciales candidatos están enjuiciados, presos y en el exilio. La persecución continúa y se incrementa. Fiscales y operadores de la justicia dictatorial han desertado y denuncian lo que los bolivianos sospechaban: “los casos se arman” y se procesan por ordenes del gobernante y de su entorno. Múltiples casos de corrupción del más alto nivel se han destapado, el gobierno los encubre y los “nuevos ricos” de la élite dictatorial hacen evidentes. Se publican importantes trabajos que demuestran la naturaleza no democrática del régimen y el gobierno desprestigia y acosa a sus autores. Se adormece al pueblo con una favorable sensación económica, mientras las previsiones del gobierno se acotan y el narcotráfico crece.

Nicaragua ya consolidó el “golpe blando” para la reelección indefinida y ahora Ortega –entre otras cosas- va por el control de la policía. Podríamos llenar el diario con acciones de las dictaduras del siglo XXI en las Américas, son noticia diaria y las conoce todo el mundo, pero los gobiernos democráticos al parecer no las ven o han decidido tolerarlas.