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Gustavo Roosen

Del currículo a la educación

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Con la apertura del año 2014 se renueva la discusión en torno al nuevo currículo propuesto por el gobierno para el sistema educativo. Maestros, asociaciones, cámaras, consejos educativos se preparan para analizar los contenidos de los textos oficiales, en los cuales se ha advertido ya un tufo partidista y una clara intención ideologizante. Mientras los especialistas aseguran que la nueva guía educativa gira en torno a un pensamiento único y subordina los procesos pedagógicos a una finalidad política, desde el Ministerio de Educación se anuncia la intención de procesar los comentarios y sugerencias recibidos en la consulta de finales del año pasado. ¿Serán escuchadas las opiniones de la sociedad, especialmente de los padres y maestros, o se insistirá en la voluntad de imponer un sistema educativo dirigido al adoctrinamiento?

Cuánta falta haría en este momento escuchar voces como la de Luis Beltrán Prieto Figueroa, citado por Leonardo Carvajal en uno de los cien perfiles biográficos que integran el libro Educadores venezolanos del XVIII al XXI editado recientemente por la UCAB. Del maestro Prieto se recogen allí expresiones como estas: “Cuando todos pensemos de manera uniforme habremos destruido al hombre… el socialismo tiene que admitir la disidencia y el pluralismo… En el Estado democrático la educación no puede ser, no debe ser, la expresión de la doctrina política de un partido”. Para su conciencia de educador y de demócrata se hacía evidente el valor de la diversidad y el reconocimiento de las potencialidades que ella abre. Frente a la pretensión unificadora rescataba el derecho a la pluralidad, a la diferencia. Frente a la desviación del adoctrinamiento clamaba por un modelo de educación estimulador del pensamiento libre y de la creatividad.

Si las citas del maestro Prieto provocan la reflexión sobre el valor de la diversidad, la lectura del libro coordinado por Carvajal tiene la virtud de hacernos pensar en esa Venezuela de educadores, escritores, humanistas, hombres de bien, animadores de lo mejor del venezolano, en esa Venezuela que va más allá de las charreteras, los campos de batalla y las acciones militares. La conciencia del venezolano se enriquece con esa visión civilista, con ese ejemplo y con esa herencia. Son imágenes que nos ayudan en la tarea necesaria de entender el pasado, de descubrir los valores sin los cuales no podemos construir el futuro.

Educadores venezolanos del XVIII al XXI, que agrupa el trabajo de 14 investigadores, descubre también otras claves. Una de ellas amplía el ámbito de la función educadora para ubicarla no solo en la escuela y el maestro, sino también en la familia, en la sociedad, en los medios de comunicación, los políticos, los pensadores, los escritores, los líderes. La segunda descubre en varios de los biografiados la vinculación de los temas educación y política. No son ajenos. Se necesitan. En el centro de su acción están el hombre y la sociedad. Solo el olvido de esta vinculación hace minusvalorar en la práctica la función –prioritaria, básica, clave, fundamental– de la educación para la convivencia social, la seguridad, el trabajo, la productividad, el desarrollo humano, la vigencia de los valores. ¿Cómo no vincular, por ejemplo, educación con seguridad cuando se observa y sufre el fenómeno de la delincuencia juvenil y paralelamente el de la deserción escolar, la falta de nuevas aulas y planteles, la carencia de profesores, la desviación de las instituciones llamadas a preparar a los jóvenes para el trabajo? Precisamente por asumirse como “educador con ideas políticas” y, más tarde, como “un político con ideas educativas”, Prieto consideraba un error la pretensión de adoctrinar, de llevar a la educación y las ideas por un sola vía.

Los próximos meses estarán marcados por la discusión sobre el currículo. La discusión central, sin embargo, debe tocar la educación como tema global y de fondo, su prioridad para el desarrollo humano y la convivencia en libertad, la función educadora de la escuela, la familia, los líderes y la sociedad.

 nesoor10@gmail.com