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Javier Sánchez

La escases de caraotas trae como consecuencia un precio elevado de las mismas además del desabastecimiento, en los últimos días llegaron a costar hasta 1.300 Bs/Kg, es decir más que un kilo de pollo en el mercado especulativo. La pregunta para la que todos queremos respuestas es ¿por qué si podemos sembrar una planta de caraotas hasta en un frasquito con periódico, no somos capaces de autoabastecernos con este rubro? Demos una mirada al circuito de producción.

Partiremos de la meta razonable y recientemente planteada por nuestro Presidente Nicolás Maduro, de ser autosuficientes en el abastecimiento de caraotas con producción nacional, lo que implica ser capaces de cubrir al menos el consumo de caraotas del país. Según el INE, el consumo aparente diario de caraotas del venezolano es de 13,3 gramos, es decir, 4,86 kilos al año; por otro lado, la población venezolana para el 2.016 será de 31.028.637 habitantes, de la cual podemos proyectar un consumo de caraotas del país para el 2.016 de 150.800 toneladas.

En nuestro país la cultura de producción y el precio propuesto por el estado históricamentepara la caraota, lo convierten en un cultivo marginal al que poco se le invierte y por ende es poco productivo, la media nacional de rendimiento es de 0,8 toneladas por hectárea, de manera que para garantizar el abastecimiento del 2.016 se necesita sembrar 188.499 hectáreas en el 2.015 y que redondearemos en 200.000 hectáreas previendo las posibles pérdidas usuales en la producción agrícola.

La mejor época para sembrar la caraota es desde el primero (1) de octubre hasta finales denoviembre, en lo que se conoce como ciclo de siembra de “Norte Verano” o también periodo seco. Esto garantiza que al momento de la cosecha no este lloviendo, lo quefacilita la cosecha y evita que la lluvia dañe la caraota. Dado que el ciclo (siembra-cosecha) de la caraota es de 90 días, al sembrar antes de la fecha planteada, se corre el riesgo de que al momento de cosechar esté lloviendo y haya pérdidas. También podría sembrarse en el periodo lluvioso (a partir de abril) pero en Venezuela es poco usual esta práctica.

En la siembra de una hectárea de caraota se pueden gastar unos 40 kg de semilla, que aunque es caraota muy similar a la de consumo proviene de un proceso productivo muy especial. Con esta referencia se puede proyectar que para sembrar las 200.000 hectáreas de caraota, se necesitan 8.000 toneladas de semilla, que se pueden obtener por dos vías, una importando la totalidad de las mismas y la otra, perfectamente factible, es produciéndolas en el país.

Importar en Venezuela se toma como mínimo cinco meses desde que se firma el contrato hasta que llega el producto al país, y para la importación de esta semilla es más difícil, dado que por las cantidades que se necesitan, el proveedordebe disponer del tiempo para planificar la producción de esta, su cosecha y acondicionamiento, de manera que si se debe sembrar el primero de octubre, la importación debe comenzar a gestionarse y aprobarse a más tardar en el mes de Mayo, previendo que ante cualquier demora la semilla llegue aun a tiempo.

Sin embargo la importación de semilla no es la estrategia de mayor interés, pues vulnera y debilita nuestras posibilidades de construir soberanía alimentaria, es preferible producir la semilla. Se necesitan unas 10.000 hectáreas dedicadas a la producción de semilla de caraota para asegurar este importante insumo, lo cual requiere de una rigurosa planificación que garantice los fertilizantes, maquinaria, plaguicidas y demás insumos necesarios.

Los camaradas del MovimentoSem Terra o MST de Brasil tienen una amplia experiencia en la producción de caraota agroecológica y siempre están dispuestos a colaborar con el país,en el futuro próximo esta debería ser la única manera de producir caraotas en Venezuela.También tenemos productores organizados de semillas, es el caso de la Federación Nacional de Productores de Semillas FENAPROSEM, la cual agrupa a varias organizaciones del país y que están a asumir la orientación productiva del estado siempre que se les garantice las condiciones para la producción.

Las variedades de caraotas que tradicionalmente se siembran, tanto nacionales como importadas, han sido superadas recientemente por mejoramientos genéticos hechos en el país, es el caso de un par de variedades propuestas por el INIA, y un caso especial, una variedad mejorada por un campesino del Táchira, el camarada Edgardo Casanova, que ha sido objeto de diferentes reconocimientos por ser el obtentor de la variedad denominada Ana Delina. Todas estas semillas pueden superar las dos (2) toneladas por hectárea, sin embargo no se producen a gran escala.

Ahora bien, el factor determinante y dinamizador de la producción de caraota es el precio, tanto de la semilla como del producto final.Debe existir un balance que permita tener un precio que estimule la producción y al mismo tiempo haga el producto accesible al consumidor, de otro modo se cae en los desequilibrios que terminan por generar baja producción, desabastecimiento, especulación y en el mejor de los casos, depender de importaciones, dejando nulas las posibilidades de garantizar soberanía alimentaria.

En rubros estratégicos como el caso de la caraota, se debe revisar si la importación con dólar preferencial de 6,30 del producto de consumo, no termina compitiendo de manera desleal con la producción nacional, debido a que no todos los factores de producción se costean a dólar preferencial, es el caso de los servicios mecanizados, el transporte y muchos insumos que al no estar disponibles en AGROPATRIA, tienen que ser adquiridos en mercados especulativos, de manera que se genera la falsa percepción de que es más “barato” el producto importado.

Debo concluir con las siguientes afirmaciones: garantizar la soberanía en un rubro como la caraota, requiere de una planificación de al menos dos años de anticipación, a fin de garantizar la producción de semilla y posteriormente la del producto de consumo, algo complejo pero que nos deja claro que no se puede resolver de manera rápida la producción nacional de caraota para garantizar el abastecimiento,perosi es posible producir tanto la semilla como la caraota de consumo en nuestras tierras, se debe empezar ahora y apurar el paso.