• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Graciela Beltrán Carías

La arrogancia del delincuente

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

No hay nadie más arrogante que un delincuente. Esa valentía detrás de su jactancia y vanidad que lo asume soberbio, todopoderoso, inmortal con el arma amenazante en la mano, no es más que la certeza de su supuesta perfección y supremacía ante una victima naturalmente en desventaja y terror. Arrogancia gansteril que tirotea a víctimas inertes dentro de un carro mientras se esconden del enemigo temblando de miedo.

Y uno se pregunta de dónde proviene esa arrogancia, qué la produce, quién la produce, por que se produce, desde cuando se produce……

El presidente Maduro presentó en la Asamblea Nacional un discurso radical y amenazante hasta para con los artistas, que tuvo poco de Memoria y Cuenta y como siempre, mucho de intimidación, descalificación, advertencia, ultimátum, desafío, reto, provocación, hacia todos los venezolanos que en estos instantes vivimos abatidos por la crisis económica y encerrados en nuestras casas con miedo y rabia.

Cuando habló de la violencia y la delincuencia dijo que era de los males de nuestra sociedad e invito a todos a asumir la pacificación social.

No hubo referencias a los asesinatos, a las muertes y por supuesto no menciono el informe 2013 de la ONG mexicana Seguridad Justicia y Paz, que señala a Caracas como la segunda urbe más riesgosa del mundo, debido a su tasa de homicidio, la cual ubican en 134 por cada 100.000 habitantes.

No se habló de Mónica, su esposo y su hija por sólo mencionar un caso emblemático.

Eso sí, ordenó revisar toda la programación nacional, las novelas y la programación por suscripción y sentenció: “Si queremos paz debemos transformar los medios, revisar el modelo comunicacional y cultural”. Algo así como construir un muro intelectual.

Culpó hasta a las telenovelas y al personaje de Norkys Batista en De todas maneras rosas, de convertir en héroes a asesinos, y la verdad es que mientras lo decía, su mismo discurso generaba la respuesta.

Y uno se pregunta hasta cuándo la culpa es de otros, hasta cuándo tanta agresión, hasta cuándo tanta violencia verbal de parte del mismo Estado, hasta cuándo...

 

Tan lejos y tan cerca

Hace poco estuve en Berlín. Quedé maravillada de la ciudad irreverente llena de graffitis y bicicletas, museos, cultura, historia.

La Puerta de Brandeburgo, La Torre de la TV, La Isla de los Museos, Alexander Platz, el East Side Gallery, el trozo del Muro de Berlín  más grande que queda en pie, junto con los diferentes monumentos, los centros de documentación, los museos y varias placas conmemorativas vinculadas con el Muro, de los lugares más visitados.

Imaginé por un momento un país separado durante años, dividido por ordenes superiores donde las bodas se realizaban cerca de la ventanas de los apartamentos lo más cerca del Muro posible para que los familiares del otro lado pudieran asomarse y felicitar a la novios.

Llegue al Palacio de la Lágrimas y cuando pregunte por qué se llamaba así, me explicaron que era en homenaje a las miles de personas que vivían separadas, que cuando lograban verse lloraban de una manera tan vehemente  que a la edificación que marcaba el limite le pusieron El Valle de Las Lágrimas.

Y entonces pensé Berlín no esta tan lejos, no. El Muro que separo por más de 20 años a Alemania después de la Segunda Guerra Mundial paradójicamente esta presente en nuestra Venezuela, para dividir como en el antiguo Berlín Oriental, con su Torre de TV que ahora alberga las antenas de comunicación, pero que fue construída como un símbolo por la Alemania comunista para controlar y vigilar.

Una Torre de TV y un Muro que servirán para conseguir la “pacificación social” con más revisión por parte de Conatel, sin telenovelas, sin televisión por suscripción, sin medios de comunicación, sin papel periódico, sin libertad para salir a la calle por la delincuencia….  

Un Muro que nos mantendrá encerrados en nuestra propia casa, sitiados por la arrogancia del delincuente, y lo que es peor, amordazados en nuestro propio Muro.

Nota:

Alemania quedó dividida en la Alemania del Oeste y la dictatorial Alemania del Este, irónicamente llamada República Democrática, por el Muro de Protección Antifascista, con el que se cimentó la división del país durante 28 años, desde agosto de 1961 hasta el  9 de noviembre de 1989 <http://mexico.cnn.com/mundo/2010/10/03/alemania-celebra-su-reunificacion-y-el-pago-de-deuda-por-danos-de-guerra> .

El régimen comunista de la Alemania del Este construyó el muro, para detener el flujo de personas que huía; aproximadamente 2,7 millones de alemanes se fueron del Este al Oeste antes de su construcción. Este suceso daría inicio a 28 años y 88 días de división <http://mexico.cnn.com/mundo/2010/11/09/alemania-recuerda-21-anos-del-muro-de-berlin-simbolo-de-la-guerra-fria>

Angela Merkel dijo sentirse feliz con la caída del Muro. “Fue terrible para mí, siendo niña, que de pronto Berlín estuviera dividido. Vi el dolor de mis padres y mis amigos ese sábado 13 de agosto de 1961. Desde entonces no pude volver a visitar a mi abuela en Hamburgo”.