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José Iraides Belandria

El agua del río Santo Domingo y Barinitas

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Análisis realizados muestran que las aguas del río Santo Domingo, además de un excesivo número de coliformes fecales, contienen organoclorados, uno de los pesticidas más peligrosos y persistentes del arsenal agroquímico, cuyas trazas, por acumulación progresiva, pueden causar cáncer, malformaciones genéticas y otras graves enfermedades.

Actualmente, está finalizando la construcción del nuevo acueducto de Barinitas en las márgenes del río Santo Domingo, estado Barinas- Venezuela, el cual podría causar graves riesgos de salud a los habitantes de este pueblo, debido a la contaminación química y biológica del mencionado río.

Existen evidencias científicas de que este río está contaminado con pesticidas, fertilizantes, detergentes, hidrocarburos, desechos de hospitales, drenajes de cementerios, basureros, orina y heces fecales de unos 20.000 habitantes que viven en las poblaciones de la cuenca alta del río, Las Piedras, Pueblo Llano, Santo Domingo, Aracay, la Mitisús, y otros caseríos aledaños a sus márgenes, ubicados a escasos treinta kilómetros de Barinitas.

Estadísticas indican como durante el año 2005, los agricultores de la cuenca alta emplearon unos cinco millones de kilogramos de agroquímicos, parte de los cuales son vertidos en el río por las lluvias y cauces de agua. Extrapolaciones basadas en el crecimiento agrícola del sector, para 2015, la región utilizará unos 10 millones de kilogramos de tales sustancias, una carga química impactante que el río no podrá soportar, magnificando los impredecibles problemas de salud de las personas que consuman sus aguas.

Dada esta situación es inconcebible como los diseñadores del acueducto no realizaron previamente un estudio de impacto ambiental integral considerando la sostenibilidad ecológica del sistema, no efectuaron análisis previos al río, no consultaron la opinión del pueblo, ni visualizaron otras fuentes de agua más puras que posee Barinitas en sus alrededores, como el río Paguey, donde está asentado el acueducto que surte actualmente al pueblo, el cual pudo ser reconstruido y mejorado con la cuantiosa inversión realizada en el sistema Santo Domingo.

Por otro lado, la planta de tratamiento prevista para este sistema es una planta convencional de clorinación, incapaz de tratar adecuadamente las aguas cargadas con biocidas, fertilizantes, metabolitos, heces fecales, orina, hidrocarburos, detergentes y otros desechos existentes en el río. Ante la presión de estas declaraciones, la compañía hidrológica responsable de la construcción del sistema ha sugerido alternativas de tratamiento improvisadas e ingenuas, las cuales han sido aplicadas, sin éxito, en las plantas instaladas en Barinas, como lo evidencian, las deprimentes estadísticas médicas que exhibe este estado en enfermedades vinculadas con un tratamiento inadecuado de las aguas para consumo humano.

Así, según el Anuario 2004 del Ministerio de la Salud y otras fuentes, Barinas ocupa el cuarto lugar junto con el Zulia en mortalidad infantil por diarrea y gastroenteritis, y ocupa el segundo lugar en mortalidad infantil por malformaciones genéticas. Asimismo, Barinas es uno de los estados que presenta más casos con labios leporinos, y la segunda causa de mortalidad infantil en el estado es por deficiencias en el desarrollo del tubo neural.

Por estas razones, solicitamos, a los organismos competentes del país, impedir la inminente puesta en marcha del nuevo acueducto sobre el río Santo Domingo que podría generar graves e irreversibles problemas de salud pública a los bariniteños.http://www.ecoportal.net/