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Nitu Pérez Osuna

La advertencia de Arreaza

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Jorge Arreaza, en su carácter de vicepresidente ejecutivo del país, afirmó hace algunos días, haberse comunicado con miembros de la MUD para advertirles que "se resguarden porque la amenaza de golpe de Estado y de magnicidio va contra todos”. Agregó, además, que algunos "apátridas" pretenden generar "una tragedia nacional y ojalá que la oposición democrática, si de verdad lo es, reflexione y no banalice las denuncias que se han hecho porque las denuncias que hizo el alto mando político de la revolución fue para que el pueblo esté alerta para que el pueblo… pueda neutralizar cualquier acción golpista de esta nueva fase del golpe continuado que comenzó… en 2001”.

Lo primero que quiero preguntarle a los señores del Gobierno es qué información manejan al respecto, quiénes quieren producir una tragedia nacional, quiénes son esos "apátridas" que -según ustedes- poseen armas de alto calibre, vehículos y toda una organización criminal para asesinar a personalidades del Gobierno y la oposición, es decir a todos los venezolanos. ¿Son guerrilleros, paramilitares, hampa organizada...? Estas preguntas las hago porque es precisamente el Estado quien tiene la responsabilidad de resguardar la vida y bienes de los ciudadanos. 

Ahora bien, no es posible que entre quienes pretenden aniquilar a objetivos de la oposición y del Gobierno se encuentre la diputada María Corina Machado, quien fue brutalmente golpeada en pleno recinto de la Asamblea Nacional, frente a Diosdado Cabello y sus espalderos quienes ni se inmutaron. 

El arma que enarbola la señora Machado para amparase y proteger a Venezuela es la bandera tricolor, símbolo patrio con el que nos arropamos quienes nacimos en esta tierra. Nuestra bandera no mata ni golpea, al contrario, nos llena de orgullo y valor para defender nuestra soberanía hoy horadada por la bota invasora de unos isleños comunistas. 

Tampoco pueden señalar a Leopoldo López, a quien mantienen preso en una cárcel militar por el único delito de pensar que, con el derecho a protestar, se puede llevar a cabo un cambio de régimen dictatorial por uno de talante democrático.

Las armas de los demócratas no disparan balas que hieren y asesinan físicamente... sus herramientas de lucha son las ideas que producen rebeliones para construir sociedades basadas en principios y valores humanos de libertad y justicia. 

Antonio Ledezma, Enrique Salas Romer, Gustavo Tarre Briceño, Diego Arria, Gustavo Tovar, estudiantes, jóvenes, amas de casa y un sin fin de venezolanos más, que buscan el retorno al sistema de libertades, también han sido señalados por "el alto mando político de la revolución" como magnicidas, asesinos, golpistas y conspiradores.

¿Pretende el oficialismo hacernos creer que es de estos venezolanos luchadores, demócratas, defensores de los Derechos Humanos de quienes tenemos que cuidarnos? Amigo lector, usted como yo sabemos que los que persiguen, amenazan, torturan, encarcelan y asesinan son otros... De conspiraciones y magnicidios hay abundante historia reciente; por cierto, los protagonistas de esas intentonas fracasadas son quienes hoy mandan en el país...mandan, no gobiernan.

El deber de Arreaza, Maduro, Rodríguez Torres y quienes dirigen los organismos de seguridad es velar por la integridad física de todos los ciudadanos que hacemos vida en el país, por lo que cabe preguntarse qué medidas de seguridad están implementando para resguardar nuestras vidas a partir la información que manejan... Por favor, no respondan que se trata del plan "Patria Segura" o cualquier otro de los 21 ya ejecutados, pues el pueblo venezolano sabe que ninguno arrojó resultados positivos. 

No soy dirigente de la MUD, soy una ciudadana venezolana opositora de un régimen que ha destruido mi país política, social, moral y económicamente. Una periodista que informa y opina sobre la dramática realidad venezolana y que como muchos otros disidentes, recibo a diario amenazas privadas y públicas, contra mi integridad física y la de mi familia. 

Por eso tomo muy en serio lo expresado por Arreaza, segundo hombre en la línea de mando del régimen. No echo en saco roto sus afirmaciones y precisamente por eso lo conmino a que cumpla la Constitución garantizando a todos nuestro derecho a la vida.

Mantener una declaración de tal magnitud sin que los venezolanos conozcamos su verdadero fundamento, constituye un acto de gravísima irresponsabilidad, atrevimiento y desconsideración con un pueblo ya abrumado por la creciente inseguridad, escasez e inflación. 

Señor Jorge Arreaza, recuerde que la obligación de resguardar a los venezolanos es suya, de manera que esperamos su respuesta con datos veraces y creíbles.