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Gustavo Roosen

Un acuerdo transamericano

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Abrumados por la inmediatez, crece entre nosotros la sensación de atasco, de estación por la que pasan los trenes sin detenerse, de inmovilidad en un presente de problemas en permanente agravamiento. La vista de lo que ocurre fuera de nuestras fronteras y de las oportunidades que se abren sin que tengamos acceso a ellas no hace sino acentuar esta sensación. Nos ocurre, por ejemplo, cuando vemos la capacidad que han ido generando otros países de nuestra propia región para responder a los vaivenes de la economía mundial, o cuando constatamos el estado de quienes han optado por formas efectivas de intercambio e integración frente a quienes se han perdido en el aislamiento o en retóricas integracionistas contaminadas de compromisos ideológicos.

El efecto de la desaceleración global del crecimiento ha puesto de manifiesto la debilidad de los países excesivamente dependientes de la exportación de materias primas y la fortaleza de aquellos que se han ocupado de sentar las bases de la diversificación y han ampliado mercados de manera estable por la vía de acuerdos bilaterales o multilaterales. La embriaguez de una caja abundante, alimentada por los precios altos las materias primas, está dando paso a una actitud más realista que advierte sobre el peligro de la dependencia de un producto y anima a la diversificación, la complementariedad, la competitividad y la adhesión a fórmulas integracionistas sustentadas en las mejores prácticas políticas y económicas.

El llamado del economista uruguayo Ernesto Talvi se inserta en la línea de quienes postulan la integración como camino necesario para el crecimiento, especialmente en un mundo tan globalizado como el que vivimos. Talvi, director académico del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social para América Latina, llama a redescubrir el espíritu de la Cumbre de las Américas 1994 y lanza la idea de un Nuevo Acuerdo Transamericano (TAP), integrado originalmente por Estados Unidos, Canadá, México, los miembros de la Alianza del Pacífico y otros países latinoamericanos que ya tienen acuerdos de libre comercio con Estados Unidos o Canadá. El nuevo acuerdo abarcaría 620 millones de consumidores y representaría un PIB combinado de más de 22 trillones de dólares, mayor que el de la Unión Europea y más del doble que el de China. Englobaría casi la mitad de la población de América Latina e incluiría alrededor de 50% de su PIB. Aunque Brasil no sería inicialmente miembro del tratado, Talvi confía en el dinamismo del sector privado brasileño para acelerar su incorporación. El TAP, dice Talvi, “crearía la sensación de un futuro compartido para las Américas y podría convertirse en una fuerza formidable para apoyar el libre comercio, la inversión, la prosperidad y la paz en un mundo multipolar”.

En apoyo a su posición integracionista, Ernesto Talvi recuerda que los países más abiertos e integrados a la economía mundial son los que más se benefician de la expansión económica, que los acuerdos con países desarrollados impulsan la modernización institucional y las reformas económicas requeridas, que los acuerdos multilaterales facilitan las negociaciones bilaterales, que el desarrollo de cada país se asienta más en la propuesta de “venda nacional”, que favorece las exportaciones, que en la de solo “compre nacional”, que tiende a crear barreras proteccionistas.

Con la positiva experiencia de los tratados de libre comercio vigentes y con mejores respuestas a las preocupaciones que en otro momento frenaron la integración, América Latina camina hacia modelos más productivos de intercambio y hacia acuerdos de gran aliento que den contenido a una visión hemisférica de ganadores. El nuevo escenario cuenta con empresarios privados con formación y vocación para buscar la articulación de los mercados, generar empleo, promover emprendimientos y apostar por la innovación. Sería un grave error perder nuevamente el tren de una integración de gran alcance y de efectos durables. Ojalá la presión del presente no impida al liderazgo venezolano ver más allá de la inmediatez.

nesoor10@gmail.com