• Caracas (Venezuela)

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Pedro Morales

¿Está de acuerdo con que se oficialice el aumento de precio? (Parte I)

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¿Estaría usted de acuerdo con que se eliminen los “controles” y se oficialice el aumento de precio de los productos, siempre y cuando se surtan los mercados de manera duradera, sin restricciones y se “eliminen” o desaparezcan las “colas”? (a)

Grupo A: es necesario que se oficialicen el aumento de los precios para no seguir dependiendo de los especuladores. Obligatorio que se sinceren los precios de los productos de forma que se actualice oportuna y verazmente la inflación, por tanto, el sueldo mínimo y los salarios en general tengan un verdadero poder adquisitivo: “Vivimos en una mentira”. Resulta inexistente comprar cualquier producto sin el costo de oportunidad que significa estar en una cola por más de tres horas (a un tipo de 6,30 bolívares por dólar).

Se precisa, entonces, que exista una relación de cambio entre las divisas que permita un ajuste real de los precios de los productos de los sectores económicos: si el aparato productivo funciona efectivamente se podrá alcanzar un equilibrio armónico. Sería un gran logro que se pudiera producir internamente lo que necesitamos para alimentarnos. Se debe saber, por ejemplo, que con lo que se importa una tonelada de arroz, a nivel nacional se podrían producir seis toneladas: el producto interno debe incrementarse dentro del marco del desarrollo sustentable, pero basta de despilfarro en importaciones, contrarias a la “siembra del petróleo”, es decir, obligatorio abandonar el estado paternalista promotor de la “vida fácil”.

Grupo B: si hemos logrado sobrevivir todos estos largos años con una especulación atroz, el hecho de que se pueda conocer el precio real de cualquier articulo y que se aumente el salario real, las familias se podrían organizar y sabrían a qué enfrentarse. Sin embargo, se requiere urgentemente de la inversión extranjera para aumentar el PIB (producto interno bruto), pero no solamente el petrolero, ya que lo que se requiere es diversificar la economía: generar nuevas fuentes productivas que ayuden a impulsar al país. Entre más tiempo retrasemos este proceso de reactivación, mucho más se tardará en sacar al país adelante: “Prefiero decir hay producto y no hago cola, que decir hago cola y no hay productos”.

Grupo C: los controles son perversos, y es cierto que por la escasez muchos productos se venden con sobreprecio. Pero si se liberan los precios y persiste la escasez sería un desastre, pues los productos terminarían en manos de quienes pueden pagarlos. Por otra parte, la inflación aunque se pretenda esconder oficialmente está en niveles muy altos, aunque se aumente el sueldo mínimo, el precio de los productos también subirá, y se continuará en el mismo “ciclo vicioso”. Sin duda, los controles de precios hay que desmontarlos, la cuestión es la forma y cuándo hay que hacerlo. Por ende, hay que ponerse en la situación de todas aquellas personas con su drama particular: “Hay productos, no hago cola y no me alcanza”.

Digresión: siempre lo hemos comentado en conjunto, fundamentado en una “visión universitaria compartida”, que el problema económico se puede resolver en un tiempo prudencial, con acertadas y coherentes políticas económicas, pero el grave daño que se ha sembrado en las propias bases de la sociedad venezolana requiere una extraordinaria inversión (no solamente dinero), sino de la suma sincera de voluntades y nobles disposiciones éticas y morales por parte de absolutamente todos los integrantes de la sociedad.

Muy triste y lamentable la terrible tragedia que a diario padecen principalmente nuestros jóvenes venezolanos, atrapados dentro de un laberinto, o víctimas de un sistema de antivalores, producto de una conflictividad política irracional, donde se priorizan los intereses particulares, las ansias de poder por el poder mismo y los esquemas fetiches, en degradación de lo realmente trascendental para el ser humano, como son los valores humanos y las virtudes que deben imperar en cualquier situación, tiempo y lugar.

(a) Los comentarios de los grupos obedecen (literalmente) a las valiosas impresiones de un grupo de mis estudiantes de la actualidad, al igual que de algunos colegas de “Visión Universitaria Compartida” de la UNET. Usted también está invitado a opinar al respecto.

 

Docente universitario. pmoral@unet.edu.ve ; @tipsaldia