• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Carlos Balladares Castillo

Votar por el cambio es cuestión de supervivencia

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

No hay venezolano de clase media o baja (a menos que sea enchufado) que no padezca algún nivel de hambre, debido a la gran brecha que existe entre sus ingresos y la inflación galopante. Pero no es solo el hambre sino también el sufrir ante la imposibilidad de lograr los mínimos para vivir con cierta paz, con la dignidad que nos merecemos como seres humanos. Es por ello que esta triste realidad llena de carencias y dolor nos hace recordar el pasado. El pasado cuando podíamos soñar que por medio de nuestro trabajo y esfuerzo comeríamos diariamente, pagábamos los estrenos de Navidad, y el derecho de tener una familia con vehículo y vivienda no era un milagro. Todo eso tan simple, como comprar la comida diariamente en el automercado, todo ello no los quitaron Maduro, Cabello y la oligarquía chavista. Es absurdo padecer esta realidad y votar para que no cambie, porque votar por los candidatos del gobierno es profundizar esta tragedia que es el presente de Venezuela.

El régimen sin duda nos quiere pobres, porque de esa manera nos mantiene dependientes de su Estado rentista-clientelar. Si votamos por ellos, la comida y los bienes no se obtendrán por nuestro trabajo sino por la lealtad que les demostremos. Mientras tanto, ellos no hacen colas, no sufren la escasez, no les afecta la inflación. Cada día son más ricos, y ni siquiera contentos con ello buscan nuevas formas de ingresos… Y si no existe un parlamento con mayoría opositora la corrupción no será investigada, el presupuesto se dedicará a pagar sus lujos y la desquiciada política económica que nos ha llevado a este caos se ahondará aun más. Ni hablar de la inseguridad, la cual no ha dejado de crecer porque simplemente no les interesa combatirla. Votar en contra del PSUV es una cuestión de supervivencia. Es lograr detener la irresponsabilidad mandando.

Pero no solo es votar en contra del empobrecimiento, sino votar a favor de una propuesta de país (la de la Mesa de la Unidad Democrática, MUD, “la de la manito”) que ha venido sumando voluntades desde hace años. Y que busca retomar el camino de modernización, prosperidad, libertades y consenso que se perdió en el país desde finales de los setenta. La Unidad –no la falsa de William Ojeda establecida para engañar al elector– representa a los nuevos partidos que desean establecer una democracia ciudadana no populista, y a los viejos que se forjaron desde la Generación del 28 y que lucharon porque tuviéramos el voto. Esta gran alianza es la superación del odio, el autoritarismo, la corrupción, la ineficiencia y el despilfarro de estos últimos años. No proponen el abandono de las legítimas conquistas sociales del venezolano (como ha señalado el gobierno de manera mentirosa en algunas cuñas), sino el progreso económico por medio de la necesaria cooperación entre el sector privado y el Estado.

El 6 de diciembre no podemos abstenernos ni votar por los llamados independientes. Abstenerse basados en los defectos del sistema electoral y las posibles trampas por parte del gobierno es una acción que nos paraliza… y tiende a dejar todo en manos de otros salvadores. En el pasado reciente, con el voto logramos sacar a Diosdado de la Gobernación de Miranda y detener la reforma constitucional cubanizante. Por medio de elecciones se ha vencido el autoritarismo en tantas partes del mundo. Tampoco debemos votar por los “independientes” debido a que han rechazado la unidad, y han satanizado la polarización sabiendo que esta es inevitable cuando se trata de oponerse al desastre actual.

Yo votaré por la manito del tricolor nacional (en la esquina, abajo y a la izquierda) para que las elecciones vuelvan a ser una fiesta tal como las viví en mi niñez. Donde ganara quien ganara todos nos abrazábamos en la celebración. Nadie era botado de su trabajo en el nuevo gobierno ni se iniciaba un ambiente de angustia por la posible instalación de una dictadura. Voto en contra de los que desaprovecharon el mayor boom petrolero de nuestra historia para tener como resultado final: 75% de pobres y 25.000 homicidios al año. ¡Es hora de cambiar! ¡Y solo podemos lograrlo votando, defendiendo el voto y apoyando a nuestros líderes para hacer de este cambio la posibilidad de vivir con dignidad!

 

@profeballa