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Leopoldo López Gil

Venezuela no es un cuartel

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Sí, “la guerra es un asunto demasiado serio para dejarla en manos de los militares”. Lo dijo “el Tigre” Clemenceau, cuando Francia intentó lo que hoy pretende el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, que la educación de los niños sea ordenada por los militares. Así lo propone el Plan Integral de Educación Militar.

La noticia de la discusión de un Anteproyecto de Ley Militar, a hurtadillas y en silencio, entre gallos y media noche, al más puro estilo de la Asamblea Nacional, provoca el resurgimiento de la protesta de las madres en Venezuela y reanima aquella consigna de “Con mis hijos no te metas.”

Ahora se recurre a argumentos sin sentido, en un intento de aplicar el reglamento que no pudo instituir Hugo Chávez, pretensión que fue rotundamente rechazada por los venezolanos, con manifestaciones, en las urnas y con la salida a la calle.

La educación militar es solo para la Fuerza Armada, como lo contempla la Ley Orgánica de Educación y la Ley de la Fuerza Armada; y debe ser rechazada por representantes de la Federación Nacional de Sociedades de Padres y del Colegio de Profesores de Venezuela, que son los encargados de la formación de los estudiantes con la siembra de valores de paz y de convivencia. Lo contrario de lo que quieren milicianos y fanáticos del adoctrinamiento político.

Este anteproyecto espartano, insistimos, tiene que rechazarse por estar orientado a transformar la educación, basada en principios de civilidad, en una educación basada en los principios de obediencia y mando. Este propósito no se corresponde con la educación para la vida civil, nada tiene que ver con la vida del ciudadano en sociedad, porque plantea la sumisión a través de la subordinación, por medio de un sistema de signos y lenguaje que sirven de base para el orden institucional. Rechazamos cualquier tipo de educación militar porque es claramente contradictorio con el proyecto político de país que tenemos plasmado en la Constitución.

Sería el cuarto intento de introducir el factor castrense en las escuelas: en 2001 Chávez planteó introducir la educación premilitar como módulo de enseñanza del bachillerato, en 2007 se incluyó la doctrina de la unión cívico-militar en la reforma constitucional y en 2011 el Ministerio de la Defensa emitió la resolución del plan de instrucción premilitar como eje integrador. Siempre se ha rechazado.

El Ministerio de la Defensa no tiene ni debe tener competencia en materia educativa; repudiamos cualquier intento de militarización de la sociedad y el propósito del régimen de militarizar a nuestros niños, convertirlos en soldados; convertirnos a todos en soldados, como si toda Venezuela fuera un cuartel.