• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Freddy Lepage

Tragicomedia fatal…

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La incompetencia del actual régimen se hace más de bulto con el correr de los días. Prácticamente Maduro ha hecho de su gobierno una comedia permanente, en la cual la verdad y la mentira se fusionan en una ficción de proporciones lamentables. Nada funciona pero, según los principales voceros de lo que queda de la revolución, aquí no está pasando nada. Todo es coser y cantar. La gente está feliz. Todos contentos, mientras la cruda realidad golpea a los venezolanos de los sectores más pobres y de la derruida clase media  que ya no encuentran como resolver sus problemas cotidianos, por pequeños que sean.

Maduro sigue corriendo la arruga, quién sabe hasta cuándo, como si las dificultades se van resolver solas, sin mediación alguna de quienes habitan en Miraflores. La nueva práctica que, ya se ha vuelto costumbre, es anunciar cosas que, a su vez, son cuentos vacíos, vagos, vaporosos, sin sustancia, que navegan en un mar de confusiones y contradicciones. Hoy, Maduro y su corte dicen que el aumento de la gasolina es inminente y de que se abrirá una consulta sobre el tema, para de seguidas -y, sin anestesia- contraatacar negando lo dicho. Para de seguidas ripostar, con su cara muy lavada, que no va a ser un aumento sino un “ajuste” (?); y, así cabalgamos de galimatías en galimatías, dejando perplejo -con los ojos claros y sin vista- a más de un ciudadano que cometió el gravísimo error -por no decir la pendejada- de creer en la palabra oficialista convertida en acertijo, en sainete, en permanente mamadera de gallo, y que desorientado balbucea apurado: -¿qué fue lo dijo que no dijo? ¿Entendieron?...

Lo propio ocurre con el resto de los temas de interés nacional. El control cambiario; la escasez -mudada en calamidad, en tragedia sin fin. La venta de Citgo, para terminar de raspar la olla y, al mismo tiempo, evadir cualquier fallo negativo del juicio que le siguen ExxonMovil y Conoco-Phillips a la República, que podría significar el embargo de los bienes de esa petrolera estatal en Estados Unidos. La crisis económico-financiera que traspasa cualquier frontera de la racionalidad. En fin, sino fuera por las graves consecuencias del despelote actual, podríamos decir, sin temor a dudas, que Venezuela es una ópera bufa o, mejor dicho -para ser más precisos- una tragicomedia sin solución que presagia un final nada bueno. La anomia social se ha apoderado del colectivo que camina hacia un futuro convertido en fatalidad.   

Se dice que los países nunca tocan fondo, siempre pueden caer más abajo, ejemplo de ello sobran en África y en otras latitudes. Lo que no sabemos es cuánto más puede resistir esta postración, esta parálisis total, cuyas únicas manifestaciones para contener lo que sucede son las de un Gobierno autoritario-represivo incapaz de percibir el malestar social y político incubado. La fiesta sigue para algunos pocos privilegiados que impiden ver a quienes están obligados a hacerlo más allá de sus prebendas y beneficios. Vista las cosas así, todavía tenemos espacio suficiente para seguir cayendo en esta suerte de hueco negro del cual será muy difícil salir. ¡Bueno, a veces el cambio se da sin que uno lo perciba!

@Freddy_Lepage