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Juan Carlos Gardié

Teología UBCH (Satanás está aquí)

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Llegué a San Antonio del Golfo a las 8:00 pm. Para variar, no había luz. Recordé entonces la célebre línea: “Un fantasma recorre Europa…” A buena parte de Venezuela la recorre el espectro del apagón, versión de espanto sabanero en pueblos de postes apagados cubriendo mañas de caraduras que pierden apuestas y no pagan, como el de los 100 días. Pero mi conversación con “Cara´e mapa”, quien me invitó al pueblo de la costa sucrense, no fue sobre oscuridad sino sobre oscurantismo. Mi amigo estudió para ser cura y un día se metió a evangélico. Igual ama a Dios y lo proclama desde su púlpito rodante: una moto 750 que lo lleva a todas partes, como el poeta Cardenal llevaba su altar encima en los buenos tiempos de la teología de la liberación, según dicen. Lo cierto es que Cara´e mapa, cura o no, me predicó luego de un fuerte abrazo:

—Juan 1-12 dice que quien recibe a Jesucristo y cree en su nombre, es hecho hijo de Dios. Siendo así… ¿Cómo es que los cristianos somos hijos de Chávez? ¿Somos hijos del único Dios eterno y redentor o somos hijos del fallecido comandante convertido en dios, así: dios con “de” minúscula, por obra y gracia del socialismo del siglo XXI? ¡Ahora resulta que las unidades de batalla Bolívar-Chávez beatifican, canonizan y elevan a su olimpo rojo y particular a su líder, nivelándolo con el Creador y Padre de nuestro Señor Jesucristo y de los cristianos! ¡En breve, utilizando la habilitante, Maduro se nombra “el papa criollo y obrero” y Cabello es ascendido de capitán a vice-papa, mientras sueña con su propio humo blanco! Chávez no pudo enmendar la Constitución por la calle del medio pero este gobierno derogó el Padrenuestro de la biblia. ¿Qué tal?

—Mi curita –alcancé a decir con los hombros encogidos –Yo, como cristiano, tengo dos padres: el Dios verdadero, en el espíritu, y mi viejo en el mundo natural, pero un tercero que niega al primero omitiendo los textos sagrados… ¡de ningún modo! ¡Aquí nos están confundiendo hasta donde el loro come arepa!

—Ahora el gobierno solo habla del conflicto en la franja de Gaza –retomó el religioso- Es trágico y bíblico lo que allí sucede. La descendencia ismaelita tiene miles de años jurando que humillarán y exterminarán a los judíos, mientras estos no se quedan de manos atadas. Toda guerra es deplorable y esta en particular es más que una simple lucha eventual por poseer un territorio. Esa gente se mata desde siempre entre ellos y es nuestro deber preocuparnos, sin duda; pero tampoco podemos hacernos los locos cuando tan solo en Caracas, sin guerra, 50 mujeres han sido asesinadas en lo que va de año, en la morgue de Bello Monte no hay espacio para albergar los cadáveres generados por la delincuencia cada fin de semana, crímenes de todo tipo ya ni siquiera son noticia por su cantidad y cotidianidad. Para colmo, quienes desaparecieron 25.000 millones de dólares de Cadivi, se deleitan con una nueva línea de crédito rusa, fundando ahora la secta “los hijos de Putin”, seguramente. ¿Y el asesinato de Franceschi? El fue una persona magna para Río Caribe. ¡Eso fue magnicidio a nivel de alcaldía, pues! No fue un amago ficticio contra Maduro: fue el asesinato real y con ensañamiento en la persona del alcalde. ¡30 puñaladas mi amigo! Satanás, el enemigo de la humanidad, vino a matar, robar y destruir, según la palabra de Dios. ¿A quiénes te recuerda? Hace poco un vocero del gobierno, con los ojos inyectados de ira y resentimiento, juró que van a pulverizar al Estado burgués. Supongo que habló de la boliburguesía ¿No crees tú? Rematamos con un fondo chino cada día más chino y en el  fondo…del saco, hay rolo’e hueco. Allá se matan y aquí la oposición se auto-lapida. Ahora hay un fulano decálogo y pido a Dios que tal artefacto de palabras sea un buen camino a seguir, como los 10 mandamientos de Moisés en el Monte Sinaí, sustento de la moral judeo-cristiana, por cierto. Hago votos porque esto no sea puro cuento, con el perdón de Quiroga y su decálogo del buen cuentista.

Mi amigo y yo nos fuimos en su moto hasta Río Caribe. Olor a odio y violencia, como en cualquier calle caraqueña a cualquier hora cualquier día. Frente a la playa supliqué a Dios que alejara al maligno de nuestro país. En oración y acción, es nuestro deber perseverar. Claudicar es suicidio.