• Caracas (Venezuela)

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Pedro Morales

Solo seis personas sufren a causa de la crisis económica

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Dentro del marco de actividades pautadas por la comisión especial de la Asamblea Nacional, constituida con la finalidad de analizar la “crisis universitaria”, el pasado 20 de enero, a propósito de la reunión con los directivos de la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv), en el salón Francisco de Miranda del Palacio Federal Legislativo, se le hizo entrega a los honorables diputados que la integran, el documento (fruto de la vivencia e investigación por más de diez años en el área)  “Crisis Multidimensional Nacional y Universitaria”: ideas básicas para el PIRU o “Plan Integral de Reconstrucción Universitaria”, así como expresar en los cinco minutos disponibles, un compendio de los aspectos neurálgicos que atentan en contra de la universidad. (a)

En relación con el PIRU, lo “integral” se refiere a todas las dimensiones que involucra el diseño de un plan efectivo, desde la perspectiva histórica, estructural y cultural: moral-ético; “reconstrucción”, debido a que la situación de emergencia económica, ya pública y notoria su conocimiento, y aceptada por todos los actores de la sociedad, e incluso el mismo gobierno, obliga a enfrentar dicha gravedad (de potencial metástasis sobre las bases no solo económicas, sino igualmente sobre las sociales y las morales), con estrictos criterios para reinventar y reactivar; “universitaria”, asumiendo sin ninguna ambigüedad, que la institución universitaria, en su doble papel, de formador de talento profesional, e innovador de capital tecnológico, puede y debe constituirse efectivamente en parte del ensamblaje, entre la política  gubernamental, con el otro sector generador de riqueza: sin duda alguna el empresarial. (b)

En cuanto a los referentes de la “crisis universitaria” se expusieron brevemente:

1) De manera recurrente se ha desconocido la voluntad de los universitarios para elegir a sus autoridades o representantes; 2) el abandono y deterioro progresivo de la infraestructura universitaria, en función de un perenne déficit presupuestario, agravado  por un proceso inflacionario, producto de un modelo económico que después de 17 años no tiene un marco teórico o científico que lo sustente; 3) desconocimiento de la institución de los “derechos adquiridos” del personal docente, activo y jubilado, ordinario y contratado: caso particular, “Normas de Homologación”; 4) movimiento “migratorio” del personal docente, administrativo y del sector estudiantil, buscando otras alternativas, e incluso situaciones donde se solicitan disminución de dedicación o de horario especial. 

5) El atropello, la persecución y la criminalización de la protesta: hacia nuestros estudiantes principalmente; 6) la insistencia de una remuneración justa y meritoria al personal de la universidad en función de sus responsabilidad claramente diferenciadas en los procesos educativos involucrados en la universidad; 7) hincapié en lograr la integración obligatoria entre universidad, sector empresarial en perfecta sintonía con la gestión gubernamental, única forma para reactivar la economía, pero partiendo de una educación de calidad; 8) invertir todos los esfuerzos institucionales para atacar y revertir el verdadero problema de la sociedad que es el referido al daño moral y destrucción progresivo del sistema valores; 9) sin ningún tipo de duda, negar cualquier “Decreto de Emergencia Económica”,que no sea producto del consenso de los actores involucrados: sin autocrítica y rectificación el "estado de excepción" agravara la situación. (c)

 

(a) El contenido de un mensaje de autoría y sabiduría popular (compartido por la profesora Díaz) expresa efusivamente: “Estudios recientes indican que solo seis personas sufren a causa de la crisis económica en Venezuela: yo, tú, él, nosotros, vosotros, ellos”.

(b) No obstante, PIRU exige desde el principio el diálogo, la concertación y la rectificación, de forma que se puedan activar todos los mecanismos, que favorezcan la realización de un proceso consciente en torno a sincerar, cualificar y cuantificar la “crisis”.

(c) La “crisis universitaria” es la “crisis del país”: va mucho más allá de sueldos y presupuestos justos. Es deber por parte de todos atenderla y resolverla de inmediato.

 

pmoral@unet.edu.ve ; @tipsaldia