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Pedro Llorens

El Santón

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Tal como están las cosas en este país, el pueblo es una mercancía que se compra por autobuses: "¡Mándame unos cien bien repleticos de pueblos y de pueblas, preferiblemente de pueblas viejitas y lloronas!"... la identidad es roja rojita, baila bembé y es más fea que el dios Saturno devorando a uno de sus hijos (pintado por Goya)... la patria es un enfermo sin existencia real, una entelequia... y la soberanía un triángulo rojo con una estrella blanca sobre tres barras azules alternadas con dos barras blancas... Si se tratara de una adivinanza o una charada la respuesta sería, todos a una (como en Fuenteovejuna): "¡Demagogia, populismo, chavismo...!" Luego de la faena que el gurú Sathya Sai Baba, avatar de Brahma, Vishnú y Shiva, le hizo a Nicolás y a Cilia (2005) durante una de sus tantas visitas a Puttaparthi, India... de regreso al país la pareja comenzó a descubrir en su protector nacional (todavía no era Corazón de mi Patria), el aura de santón, que como todo el mundo sabe solo es perceptible por personas de sensibilidad especial (como el pánfilo presidente encargado y su entonces diputada y novia y ahora ex procuradora y futura esposa)... capaces incluso de entrar en trance, lanzar un grito y desmayarse como si se tratara de fanáticos (fanáticas) en un concierto de Justin Bieber. 

Muchos periodistas, especialmente de la fuente de sucesos, que conocieron años atrás a la pareja (frecuentaba la oficina de prensa de la PTJ, cuando ella era escribiente), coinciden en que sus discos duros tenían pocos megas de memoria, lo cual explica que en los últimos tres lustros se hayan limitado a copiar el escaso repertorio de Corazón de mi Patria para poder expresarse con propiedad en medios oficiales y cumplir con el sagrado deber bolivariano de jalar y hasta de guindarse como Johnny Weissmuller (nadador campeón olímpico convertido en Tarzán, experto en el uso de lianas para sobrevivir). 

La escogencia del jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio como pontífice, obispo de Roma y vicario de Cristo encendió la fumata del pánfilo candidato, que no vaciló a elevar a los cielos a su santón: "Nosotros sabemos que nuestro comandante ascendió hasta esas alturas para quedar frente a frente con Cristo y algo habrá influido para que se eligiera a un Papa suramericano". 

El encargado y supuesto prevenido al bate (ojalá que no) aprendió a mentir, insultar, prometer sin cumplir, pero carece de lo que le sobraba al demagogo santón: más corroncha que espinazo de pescao, verbo claro y espontáneo, golpe y estribillo...