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Boris Santos Gómez Uzqueda

Salvar el petróleo venezolano (I)

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Aunque no hay cifras definitivas ni oficiales basta leer reportes de analistas independientes para deducir que el petróleo venezolano está siendo dilapidado con una irresponsabilidad absoluta por el actual régimen.

Con una abultada burocracia de 140.000 funcionarios (según el propio informe público de la estatal petrolera) producen menos que cuando el socialismo no estaba administrando el país (30.000 funcionarios, 1998). Disponer de petróleo (y sus derivados) con tanta falta de criterio es una afronta a todo el Continente.

América Latina no puede darse el lujo de quedarse de brazos cruzados ante tal despilfarro de petróleo venezolano –o gas boliviano– por parte de regímenes que con una ausencia de visión han condenado a sus países a la pobreza y se han dedicado a destinar ingresos por venta de hidrocarburos a “proyectos” sin ningún impacto a futuro y a perpetuarse en el poder con un total desafecto por la democracia o los derechos humanos.

El informe 2013 de la estatal petrolera fue objeto de serios cuestionamientos y críticas de analistas internacionales que no sólo han refutado sus datos y cifras sino sus “proyecciones”. Veamos. Algunos hechos ampliamente documentados por prestigiosos analistas, entre ellos Gustavo Coronel, exponen por ejemplo que Venezuela “vende” petróleo modalidad “pago anticipado” habiendo recibido por esa transacción aproximadamente 2.000 millones de dólares, a una compañía rusa que recibirá de la estatal petrolera venezolana 64 millones de barriles de petróleo.

Una simple suma y resta expone que en esa transacción Venezuela está vendiendo a 31 dólares el barril de petróleo cuando sabemos que está más allá de los 100 dólares. Según analistas independientes los malos negocios venezolanos en petróleo continúan: la estatal petrolera recibiría un “adelanto” de 2.000 millones de dólares de parte de reconocidas multinacionales norteamericanas para “operaciones” que no fueron específicamente consignadas.

Además no olvidemos que Venezuela ya recibió adelantos en efectivo de China por montos superiores a 30.000 millones de dólares y se emitieron bonos de transacción por hasta 40.000 millones. Una danza de miles de millones de dólares que, por lo visto, no favoreció a mejorar las operaciones petroleras venezolanas, ni la vida de Venezuela que podría tener la misma calidad de vida de Emiratos Árabes Unidos o Qatar, dada la importantísima cantidad de dinero que circula gracias al negocio de hidrocarburos.

Es verdaderamente lamentable que la “Arabia latinoamericana” esté despilfarrando petróleo y dinero y continúe teniendo niveles de pobreza que no se conciben. Aunque se especula mucho sobre la deuda que Venezuela tiene se dice que hasta 2013 sería de más o menos 200.000 millones de dólares, habiéndose incrementado durante la administración socialista.

La pregunta obvia que se hace el gran público lector latinoamericano que no siempre está empapado de ésta temática petrolera es ¿cómo es posible que con tanto petróleo, con tanto ingreso, ni siquiera haya papel periódico ni papel higiénico en Venezuela? Adicionalmente no pierdan de vista la cantidad de dinero que Venezuela tuvo que pagar por procesos de arbitraje perdidos ante cortes internacionales por contratos petroleros quebrantados, que además de dañar la imagen de país daña la economía venezolana.