• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Pedro Llorens

Resultados aliñados

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El carómetro durante el referéndum revocatorio nos enseñó que las elecciones pueden ganarse en la tarde y perderse en la noche o en la madrugada del día siguiente, tras la lectura llena de zetaz de la vozera del mal llamado árbitro electoral (una vez oficializadas las puñaladas numéricas, en el comando opositor, el micrófono que todos se habían disputado horas antes comenzó a pasar de mano en mano, ¡toma tú!, ¿por qué yo?, hasta caer en la de Enrique Mendoza que solo atinó a resoplar hasta soltar el sonoro y terrible ¡buaaaaa! que recordamos).

En adelante la oposición se ha mostrado (salvo en las pasadas elecciones presidenciales) bastante resignada (incluso complacida), lo que me hace recordar (la memoria es arbitraria) a un amigo con machismo subido, incluida la homofobia, que felicitaba a todo al que le nacía un hijo varón porque “así no hay peligro de que te salga prostituta” y también al que le nacía hembra porque “así no hay temor de que te salga homosexual”.

El resultado siempre termina siendo el mejor de los posibles, aunque represente un culazo ante lo pronosticado, lo esperado y lo prometido, como acaba de ocurrir: ¡felicitémonos pues!... y si el futuro del país depende de los pocos votos que podamos aumentar entre una campaña y otra es probable que Bigotón Pánfilo tenga al menos una reelección asegurada.    

La mejor cuenta que se puede sacar sobre los resultados de las elecciones del 8-D es que 71 candidatos sobrevivieron al voto embuchado del oficialismo, entre ellos Antonio Ledezma, al que más ganas le tenían (prueba de ello, la campaña de su competidor, el candidato de la sonrisita, solo comparable en derroche de publicidad a la de Amorcito Corazón en el municipio Libertador), víctima del más cínico despojo de  atribuciones realizado dentro del más puro espíritu del pacto con La Habana para el tutelaje del país.       

Hay quien escribe ahora sobre la “infortunada declaración de Henrique Capriles en la cual desconoció la legitimidad del presidente”… después de haber sido impugnados los resultados y enviado comisiones a medio mundo para denunciar el supuesto fraude… lo mismo que se sigue haciendo con los presuntos abstencionistas que dejaron de votar en unas elecciones parlamentarias por la frustración que había producido el resultado del referéndum revocatorio y el temor a la famosa lista de Tascón. 

En estas Navidades habrá menos hallacas, menos pan de jamón, menos arbolitos, menos medicinas, menos comida… porque este gobierno es tan malo que hasta dejó sin juguetes a los niños.