Relevancia del capital intangible
5 de junio 2012 - 20:14
En publicaciones recientes del Banco Mundial (Canuto y Cavallari, 2012), los autores identifican, entre otros, el capital social, el desarrollo del talento humano y la innovación como factores que, combinados con una inteligente intervención del Estado, logran la modernización y el progreso de la sociedad.
Se refieren a ello como el capital intangible, para diferenciarlo del capital productivo y del capital natural, este último asociado con la abundancia de recursos naturales, cuya utilización favorece al Estado con importantes recursos financieros.
En sus investigaciones llegan a la conclusión de que la calidad de las instituciones públicas y la gobernabilidad juegan un papel relevante.
Ello explica por qué algunos países desafían la maldición de los recursos naturales, mediante la formulación de políticas adecuadas, adopción de estrategias destinadas a fortalecer el capital físico, la capacidad productiva y el capital humano, lo que contribuye a disminuir su elevada dependencia del ingreso fiscal originado en la explotación de dichos recursos.
Es así como la riqueza súbita, en un entorno de debilidad institucional y gobernabilidad limitada, conduce con frecuencia a la ineficiencia e ineficacia en el uso de los recursos.
Cuando el Estado actúa sin los balances y controles, propios del Estado de Derecho, ocurre con frecuencia la apropiación de lo producido por grupos vinculados al entorno gobernante, se enriquecen unos pocos en detrimento de las mayorías; la utilización sin control de enormes recursos que alimentan a un Estado poderoso, el cual, con frecuencia, incurre en el financiamiento de programas y proyectos de dudosa rentabilidad que al reducirse el ingreso fiscal incurren, para mantener el nivel de gasto, en el endeudamiento y comprometen, así, a las futuras generaciones.
De allí la importancia de disponer de un sector público capaz y eficiente, que actué con transparencia y respete el Estado de Derecho, que promueva la transparencia en las decisiones y fortalezca el capital humano y social, y así genere confianza y estimule la creación de empleo, ahorro, inversión y solidaridad.
Dado que somos un país que vive de la renta petrolera, y que nuestras oportunidades para lograr la verdadera independencia se alejan por el entorno que nos rodea, se hace urgente un cambio de rumbo.
Por lo tanto, a participar, para que mediante el voto libre y secreto optemos por la opción que asegure el incremento en nuestra sociedad del capital intangible, clave del crecimiento sostenido.

