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Pedro Conde

Relaciones Venezuela y Estados Unidos (IV)

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En lo político, Washington ha ejercido durante mucho tiempo un controlmuy estricto sobre los gobiernos del continente americano. Prácticamenteninguno podía mantenerse sin el aval oficial de Estados Unidos o sin al menossu consentimiento tácito. Este control estadounidense sobre los regímenes en elpoder fue más estricto cuando se inscribió en el marco de la Guerra Fría(1947-1990). Fue la época sombría de la represión implacable contra losmovimientos o grupúsculos de extrema izquierda –o sospechados como tales–considerados agentes de la propagación del comunismo, y por ello enemigospeligrosos e irreductibles de los intereses vitales de Estados Unidos. Estapolítica implicó numerosos golpes de Estado con la colaboración visible oescondida de servicios de inteligencia estadounidenses.

Durante buena parte del siglo anterior, apoyó varios regímenesdictatoriales de derecha y células de extrema derecha, ya fueran grandesdictaduras militares o las dirigidas por civiles como Duvalier en Haití.Siempre conscientes de que se trataba de gobiernos represivos y detestables,los dirigentes estadounidenses los utilizaban como muros de contención contratodo enraizamiento del comunismo en América Latina. Del nicaragüense Somoza, Harry Truman dijo: “He’s a bastard, but he is our bastard”. El mismo concepto para todos, inclusoa los presuntos democráticos: meros peones, bastardos, en la confrontación conla antigua Unión Soviética.

Es más, de esa manera tan ruin también consideraba y maltrataba a susaliados en la expansión del comunismo. Quiero decir, meros peones de amboslados. Ahora, los que eran de la URSS y los recién llegados se pliegan a laestrategia china con la única finalidad de conservar el poder y robarse unosreales. Si fuera con el propósito de construir una patria auténtica, no seconvertirían ahora en arrastrados serviciales, neobastardos, títeres, de laestrategia china, al tiempo que nos endeudan y entregan nuestros recursosnaturales. Aún peor: por cobardía y pereza mental pareciera que se tratase deuna lucha por llegar a ser peón en cualquiera de los bandos de las principalespotencias, aunque invoquen a Bolívar cada hora. Lo blasfeman, más bien.

A menudo los militares en el poder fueron formados en escuelas yacademias militares situadas en Estados Unidos. La más notoriamente conocida esla famosa Escuela de las Américas, en Fort Bragg, que pasó a la posteridad comouno de los lugares donde estos militares fueron iniciados en las técnicas de laguerra sucia, que incluía desaparición forzada y tortura. Las investigacionesrealizadas sobre el Plan Cóndor, que fue una vasta coordinación entre lasdictaduras del Cono Sur para secuestrar, torturar y hacer desaparecer anumerosos opositores políticos, mostraron el papel desempeñado en este asuntopor los militares formados en aquella escuela.

La política estadounidense de esta época también condujo aintervenciones armadas en el territorio de varios Estados del continenteamericano. Estas eran seguidas de ocupaciones durante períodos más o menoslargos. Independientemente del tipo de intervención considerada, Estados Unidosllevó a cabo casi cincuenta en total y en algunos países más de una vez. Lamayoría de estas intervenciones, independientemente de la argumentaciónpresentada para justificarlas, buscaban fundamentalmente mantener y reforzar elcontrol estadounidense sobre los países en las que tenían lugar.

La influencia sobre la economía de estos países ha sido también muyimportante. Primeramente, los intereses económicos estadounidenses en estasnaciones eran defendidos y protegidos a menudo militarmente. Por lo menos,tenían un apoyo político firme que arrojaba una influencia apreciable sobre losgobiernos de los países del continente en los cuales se habían establecido.