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Guillermo Santos

¿Opiniones en Twitter, un delito?

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Es increíble lo que está ocurriendo con los usuarios de Twitter en Colombia. Lo que le pasó a María Fernanda Cabal, congresista a la que la Fiscalía le inició un proceso por trinar una opinión sobre una familiar de una víctima de las FARC, que fue a La Habana, es inaceptable.

Lo sucedido es una muestra del papel de Gran Hermano que ha adoptado la Fiscalía General y que, lamentablemente, nos podría afectar a todos nosotros. Que no se pueda dar una opinión en Twitter porque, si a la Fiscalía no le gusta, le puede iniciar un proceso al que la emitió es algo que solo pasa en este país.

Me pregunto: si esa misma opinión la hubiera emitido alguien cercano al Presidente o miembro de su partido político, ¿se hubiera generado la misma reacción de la Fiscalía? No lo creo. Pero, como fue un miembro del partido del expresidente Uribe, el Centro Democrático, ahí sí le cayeron con todo.

Twitter eliminó los trinos en los que aparecían fotografías y videos de la ejecución del periodista norteamericano Foley por los islamistas. Esa también fue una medida un poco extrema, porque toma decisiones que les pertenecen a los usuarios. Si hay alguno a quien no le gusta este tipo de imágenes, pues es de su sola incumbencia bloquear al que las está enviando, y ya.

Esto hace que el asunto de la neutralidad del contenido en redes sociales se empiece a cuestionar. Deberían ofrecer funciones para que los usuarios puedan filtrar los contenidos que no les agradan o a los que no les conviene acceder. En mi opinión, esta es una decisión de las personas y no de la red social. Habrá que ver qué pasa, porque en lo relativo a la tecnología no hay nada escrito.

De otro lado, lamentable ver a miembros de las Fuerzas Armadas en La Habana solo días después de ser rematados a sangre fría tres agentes en el Cauca por las narcoterroristas FARC. Nada se supo de HRW, de la ONU ni del presidente Santos, seguramente porque este estaba muy ocupado dictando clases de matemáticas en Cartagena.