• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Diómedes Cordero

Montaje: Comentando el origen

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Marco Aurelio Ramírez Vivas, ensayista, investigador literario y profesor universitario, en “Presentación” de Biblioteca de escritores venezolanos contemporáneos (1875), (Primer avance de su edición anotada y comentada), de Rafael Rojas (Mérida: Vicerrectorado Administrativo, Universidad de Los Andes, 2012), refiere: “La Biblioteca de escritores venezolanos contemporáneos, edición ‘Ordenada con noticias biográficas por José M. Rojas, Ministro Plenipotenciario de Venezuela en España’, se publicó en Caracas, por Rojas Hermanos Editores. Calle del Comercio, 106; pero se imprimió en París: Jouby et Rogers, Éditeurs 7, Rue de Grands-Agustins, 1875. 802 p. Una edición en facsímile la publicó el Concejo Municipal del Distrito Federal de Caracas, en 1975, con un prólogo de Manuel Alfredo Rodríguez [en 10 páginas sin foliar]. Este libro comporta el primer compendio literario voluminoso y de una inusual calidad editorial del país. El libro contiene una ‘Introducción’ fechada en París, el 25 de marzo de 1875; y una serie de textos de 91 escritores, como corpus del libro pp.1-802)”, señalando que: “Son 72 los escritores que destacan en el Compendio por la tipografía mayor en que se imprimen sus textos seleccionados, que ocupan 781 páginas en tipografía mayor del libro. Es difícil saber si el orden en que aparecen esos escritores en BEVC obedece a una clasificación con criterios literarios rigurosos. Lo cierto es que la figura de Andrés Bello preside ese elenco de escritores. Por otra parte, 19 escritores de la sección ‘Diversos autores’, complementan el corpus del Compendio, cuyos textos, en tipografía menor, ocupan 10 páginas del libro”. Ramírez Vivas señala también las poéticas, que como “rasgo literario relevante de la mayoría de esos escritores es el uso de las poéticas del Neoclasicismo y/o el Romanticismo”, en relación con los temas tratados: “Para los temas referidos a la patria […] la preceptiva neoclásica” y para los temas de carácter universal “(el amor, el tiempo, la muerte, la amada, la madre, etc.) […] la preceptiva romántica”. Ramírez Vivas cierra la “Presentación” de BEVC con un criterio edificante republicano: “La obra, aún olorosa a tinta fresca, es presentada a la Real Academia como portadora de una tradición literaria nacional. Tradición de 40 años de andadura, producto, según su editor, de la revolución emancipadora. Literatura venezolana republicana que ve en Andrés Bello al mentor de su labor creadora, y que es producida por una élite intelectual republicana nacida en el albor de la Independencia”.

Producto de “cinco seminarios”, este “primer avance para la edición crítica de la Biblioteca de escritores venezolanos contemporáneos”, dictados por Ramírez Vivas, entre 2005 y 2007, en el Departamento de Literatura de la Universidad de Los Andes, contó con la colaboración del ensayista e historiador Ramón Rivas Aguilar, quien “impartió el proyecto fisiocrático de la Venezuela del siglo XIX”; del escritor y lingüista Francisco Javier Pérez, “que gracias a Hernando Quereigua, […] ofreció su testimonio como curador de Cervantes y la crítica de Amedoro Urdaneta (Biblioteca Ayacucho, 2005)”; de la ensayista y especialista en Literaturas Clásicas (ULA), Isabel Dávila de Brand, “que nos adiestró en el análisis del motivo clásico en las letras del siglo XIX”; y del ensayista e investigador  Miguel Montoya, del Departamento de Filosofía de la ULA, “que nos ilustró sobre el complejo mundo editorial”; y con la participación directa de los estudiantes: Yldemaro Albarrán, Deisy Trinidad Avendaño Hernández, Juan Pablo Bello, Lisheli Campos; Yesenia Colmenares; Elizabeth Dávila Dezeo, Liseth Díaz, Ceily García, Criseida Maldonado, Yonathan Michel Meza, Marta Morales Peña, Milagros Rangel, Amanda Robles, Cecilia Rondón, Carmen Travieso, Eric Urriola, Alexander Vega y Yesenia Villalobos, que junto con Ramírez Vivas y “las propuestas editoriales de Milagros Cerrada, Antonella Ramírez y Virginia Sánchez de Durán”, son los responsables de la “edición, comentarios y notas” de los textos de Cecilio Acosta (1818-1881, José Antonio Maitín (1804-1874), Abigail Lozano (1821-1866), José Heriberto García de Quevedo (1819-1871), Francisco Guaicaipuro Pardo (1830.1882), Heraclio Martín de la Guardia (1829-1909), Jacinto Gutierrez Coll (1835-1901), Francisco de Sales Pérez (1836-1926), Eloi Escobar (1829-1889), Domingo Ramón Hernández (1829-.1893), Diego Jugo Ramírez (1836-1903), Elías Calixto Pompa (1834-1887), Juan Vicente González (1810-1866), Fermín Toro (¿1806?-1865), José Antonio Arvelo (1843-1884), Marco Antonio Saluzzo (1834-1912), Idelfonzo Vázquez (1840-1920),), Vicente A. Rendón (1830-¿?), Amenodoro Urdaneta (1829-1905), Felipe Estévez (1822-¿?), Domingo S. Ramos, Vicente Coronado (1830-1896), José Ramón Yepes (1823-1881), Felipe Tejera (1846-1924), José A. Carrillo y Navas (1834-1891) y Fernando Morales (1845-¿?).

Los criterios editoriales usados por Ramírez Vivas y sus discípulos parten de la consideración temática neoclásica y sus usos de la exaltación de la naturaleza americana y la épica republicana y de la romántica y sus usos de la naturaleza y los sentimientos y de lo nacional y lo popular en el plano filológico, y de la comprensión correcta en el plano lingüístico de los textos. Ramírez Vivas, en una razonable modernización de los textos, le indica al “estimado lector” que la edición “se halla en ortografía modernizada”, eliminada “la letra mayúscula al inicio de cada verso, colocadas en los poemas de la Biblioteca, y se deja la misma siempre y cuando el poeta destaque un término por su singularidad semántica o la ortografía vigente así  lo exija”. Conserva “los arcaísmos por considerarlos insustituibles en esos textos literarios, así como la diéresis en sus funciones de licencia métrica”. Copia “la versión poética o en prosa de la Biblioteca, aunque informamos a veces sobre ediciones anteriores a la misma”. Trata de mantener “la disposición  tipográfica de cada texto como aparece en la BEVC”. Reseña “algunas erratas en poemas o escritos en prosa del compendio de José María Rojas”. Todo esto lo enuncia Ramírez Vivas en plural para responsabilizarse “por descontado de los errores de forma y contenido de esta edición”, como coordinador general de la publicación.

Queda a los filólogos la crítica de la edición crítica de la BEVC para perfeccionarla y, de ser posible, producir en el público lector una mejor compresión de los orígenes de la literatura venezolana, y a Marco Aurelio Ramírez Vivas y sus (u otros) discípulos completar el trabajo con los 64 restantes autores de Biblioteca de escritores venezolanos contemporáneos (1875), de José María Rojas.