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Alexis Correia

Momentos CNÑ

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Para el momento en que usted lea estas líneas, puede que CNN en Español (o CNÑ) ya no esté en su sistema de suscripción por cable o satélite (o puede que sí). Lo que, como todo en Venezuela, acepta distintas interpretaciones. El gobierno es tan débil que atribuye la posibilidad de un golpe de Estado a la señal de una cadena noticiosa internacional que funciona en Atlanta y solo ve una minoría de la población. O es tan fuerte que puede darse el lujo de asumir el costo de imagen de cerrar una de las pocas ventanas de información independiente y oportuna de la que disponen hoy los venezolanos. Como concluía un amigo: "Este es un país de puras sensaciones".

Algunos momentos CNN de días recientes.

Jueves 13 de febrero. El canciller Elías Jaua, entrevistado por Fernando del Rincón (erigido en valioso héroe civil, desde Atlanta, para no pocos venezolanos), niega al menos tres veces, como san Pedro: "Los policías (que reprimieron a los manifestantes del 12 de febrero) no tenían armas". Luego: "Nuestra policía no usa armas de fuego en manifestaciones". Después: "Ninguno de nuestros policías ha asesinado a ningún manifestante". También afirma: "El señor Leopoldo López llevó a un grupo de personas violentas a atacar la Fiscalía".

Podría afirmarse, en descargo de Jaua, que la entrevista se publicó antes de que el equipo de investigación de un diario nacional publicara un revelador reportaje sobre los hechos del 12 de febrero. Podría alegarse que el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional no es estrictamente un cuerpo policial. Allí queda el documento, en todo caso, en Youtube. Hasta que bloqueen Youtube.

Jueves 20 de febrero. Debate entre jóvenes opositores y partidarios del oficialismo mal llevado por Patricia Janiot, enviada especial a Caracas: demasiados temas, demasiadas voces para una hora. El portal Yoyopress.com, por cierto, publicó 18 minutos más distendidos que se grabaron fuera del aire y que sirven de valioso complemento.

Julio "Coco" Jiménez, activista de izquierda de origen oriental y celebridad viral de otro febrero sordo y cansado, se roba el show para la posteridad con su gestualidad incrédula y su frase ("¡Yo no sé dónde tú vives!") luego de que la joven chavista María Gabriela Pulido afirma que la inseguridad es un "problema mediático". También es el único que recuerda que la ventana audiovisual a través de la que se están expresando está a punto de ser eliminada de la TV paga. Aunque su propuesta política es confusa y tumultuaria, quizás en las proximidades del Conde del Guácharo.

En vigor, el debate debió haber sido exclusivamente entre Juan Requesens y Luis Arreaza, los más consistentes de cada bando.

Otro documento para la posteridad: Hernando Silva, el joven oficialista que repite, como un ave psitaciforme (la familia de los loros y las cotorras), aquello de un "golpe de Estado" espoleado por "la información sesgada de medios de comunicación privados". ¿Cuáles medios privados, amigo Silva? El que está en manos de usted, estimado lector, está a punto de quedarse sin papel.

Ni Ismael Cala, ni Fernando del Rincón ni Patricia Janiot (que el viernes tuvo también su "momento Coco" con la descripción detallada de lo que vivió en un aeropuerto venezolano) están tumbando a los gobernantes venezolanos.

Todo lo contrario: como favor, les están prestando el micrófono para que justifiquen fronteras afuera lo injustificable.

CNN no está tras un golpe de Estado: está detrás del rating de televidentes para los que este país se ha convertido en la noticia retorcida, insólita y trágicamente pintoresca de cada día.